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Compañeros - Capítulo 17: Jugando con fuego
Fecha: 14/10/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... asentimiento apreciativo que a Luis le encantó). Carlota ayudó a Miguel a ajustar sus botas de esquí, y Miguel no pudo evitar robarle un beso cuando ella estaba agachada abrochando los enganches. Salieron a las pistas poco después de las nueve. El día de esquí fue una aventura en sí misma. Carlota y Daniela demostraron ser esquiadoras expertas, deslizándose con elegancia por las pistas azules y rojas, mientras los chicos hacían lo posible por no caerse demasiado. Luis, con su espíritu competitivo, aprendió rápido lo básico; Miguel, más cauteloso, se tomó su tiempo, pero aun así terminó de culo en la nieve más de una vez, sacando carcajadas de todos. Pasaron la mañana entre descensos divertidos, caídas aparatosas (Luis arrastró a Miguel en una de ellas y acabaron los dos rodando, riendo como niños) y juegos. Carlota y Daniela les enseñaron algunos trucos para mantener el equilibrio y los alentaban con cada progreso. El clima entre ellos era perfecto: mucha camaradería, coqueteos suaves durante las subidas en telesilla (como cuando Carlota se acurrucó contra Miguel para calentarse las manos frías en su pecho, o cuando Daniela se sentó deliberadamente sobre la pierna de Luis bromeando que no había espacio suficiente en el asiento). Al mediodía hicieron una pausa para comer en un restaurante en la misma estación de esquí. Entre platos de pasta caliente y refrescos, siguieron las risas. Se sacaron fotos grupales con los cascos puestos y las mejillas rojas por el frío. ...
... En las fotos, dos parejas felices mostrando signos de complicidad: en una, Carlota besaba la mejilla de Miguel efusivamente; en otra, Luis cargaba a Daniela en brazos haciendo como que la tiraría a la nieve. La tarde transcurrió similar, con más descensos a medida que los chicos cogían confianza. Cuando comenzó a caer el sol y las pistas cerraron, los cuatro, agotados pero contentos, regresaron a la casa. —Estoy molido… —dijo Miguel tirándose en el sofá nada más entrar—. Las piernas me tiemblan. —Yo igual —Luis se dejó caer a su lado—. Esto del esquí es más duro de lo que pensaba. Carlota y Daniela se quitaron los abrigos, dejando ver sus ajustadas mallas térmicas y jerseys ceñidos. Los chicos, aunque reventados, no pudieron evitar admirar de nuevo las figuras de ambas bajo esa ropa deportiva. —¿Alguien quiere una cerveza para recuperar? —ofreció Carlota mientras se desataba las botas. —Yo, porfa —dijo Luis levantando la mano—. Bien fresquita. —A mí ponme lo que sea, agua, cerveza, lo que haya —pidió Miguel, dejándose caer contra el respaldo. Daniela sonrió y se acercó a Miguel, inclinándose coquetamente. —¿Todo un día en la nieve te deja así, Migue? —bromeó, colocando una mano en su hombro—. Creí que tenías más resistencia. Miguel tuvo una bonita vista del escote de Daniela asomando por el cuello de su jersey y sintió un cosquilleo culpable. Levantó las manos en rendición. —Soy principiante, Dani —rió—. Mañana más y mejor, prometido. —Eso ...