1. Secretos y mentiras - Parte VI


    Fecha: 23/10/2025, Categorías: Gays Autor: escritorprin, Fuente: TodoRelatos

    ... bien, prefiero estar muerto que volver a verte.
    
    Las palabras brotaron con toda la ira que tenía dentro desde hacía mucho tiempo guardada, parecía un perro con rabia. Él, ni se inmutó. Se rió y sin yo esperarlo se abalanzó sobre mí, me agarró por el cuello y me arrastró varios metros con toda su fuerza hasta empotrarme contra una pared. Me estaba asfixiando.
    
    -Escúchame bien, puta, escúchame muy bien porque no te lo voy a volver a repetir. Tú eres y siempre serás mía ¿entendido? Siempre, siempre, me pertenecerás. Estás ligada a mí hasta la muerte. Y sobre lo de que dices de que prefieres estar muerto, te recuerdo que hay peores destinos que la muerte, sabes que te puedo llevar a experimentar tanto sufrimiento que la muerte sería la solución más fácil y más rápida.
    
    Tras decirme eso al oído, me soltó y me tiró contra el suelo. Empecé a toser muy fuerte porque estaba prácticamente sin aire en los pulmones y casi me había hecho perder el conocimiento. Mientras me recuperaba en el suelo, él se puso de cuclillas frente a mí, me miró y siguió hablando:
    
    -¿Ves? Yo vine totalmente en son de paz y me tuviste que enfadar amorcito. No quiero esto, de verdad, quiero que te portes bien con papi y así yo me portaré bien contigo. Y, por cierto, ¿cómo están los nenes? ¿grandecitos ya no?
    
    -Ni te atrevas a nombrarlos… – atiné a decir apenas sin voz.
    
    -Jeje, ¿por qué? Si son mis hijastros, tendré que saber cómo están, ¿no? – dijo con esa sonrisa de cínico.
    
    -No son nada tuyo, ...
    ... desgraciado – dije con rabia
    
    -Uy, no me digas eso, no te pongas así. Tu familia es mi familia – rió.
    
    Sin decir nada más, me agarró por los dos brazos y me levantó otra vez contra la pared.
    
    -Préstame atención – dijo mientras me cogía la cara con mucha fuerza y me dirigía hacia su mirada – mañana a las 12:00 de la mañana vas a estar lista, te vas a poner muy guapa, como tú sabes hacer, y te subirás al coche que te va a recoger, ¿me has entendido?
    
    -No… - atiné a decir
    
    No me esperaba el golpe seco de su puño contra mi estómago. Me retorcí del dolor.
    
    -Escuché mal, ¿no? Te recuerdo, puta, que sé todo de ti, sé dónde vives, sé tus puntos débiles, sé tu pasado, tu rutina, sé el colegio en el que estudian tus ‘hijitos’ y sé lo mal que lo puedes llegar a pasar si algo les pasa…
    
    El terror se apoderó de mi rostro y él lo notó.
    
    -Bien. Entonces, habrá sido una confusión lo que escuché y habrás dicho ‘sí, mi amor’, ¿verdad?
    
    No me quedó otra que asentir.
    
    -Esa es mi putita lista - me soltó la cara dándome dos breves tortas en la mejilla derecha – nos vemos mañana entonces, mi amor.
    
    Me agarró, me atrajo hacia él, me dio un beso en los labios breve y se fue por donde había venido hasta desaparecer de mi vista cuando giró la calle. Cuando me di cuenta, después de varios minutos, seguía quieto, fijo, temblando, sin poder moverme y apoyado en la pared en la que me había dejado. No podía pensar, no podía hablar, no podía respirar. De repente, vi a alguien corriendo, a ...
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