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Volví a Brasil y a las andadas
Fecha: 28/11/2025, Categorías: Infidelidad Autor: Daniella de BA, Fuente: CuentoRelatos
... aquí mesmo, na praia… baixo la lua…? -Me encantaria Otavio, pero ¿trajiste preservativos?, le pregunte. Al principio no me entendió, pero enseguida se dio cuenta lo que le decía. -Aquí nao tenho condons, mais tenho onde eu moro… quer ir pra la? -Dale, vamos a tu casa. -… uhmmm… e nao vai dar alguma cosinha antes?… so pra aproveitar la lua e la noite… Me levante la blusa para mostrarle mis tetas; se agacho para besarme ambos pezones y se dedico a chuparme uno y jugar con el otro. Metí mi mano debajo de su pantalón y calzoncillo… agarre ese grueso, duro y tibio pedazo de carne… lo saque al aire… con mi mano lo masturbe hasta que sentí su presemen goteando. Otavio puso sus manos en mis hombros; yo entendí que deseaba una chupada. Me arrodille y sin soltar su “cacete”, puse su cabeza en mis labios, con la lengua limpie el agujerito de ese liquido transparente y salado… yo seguía masturbándolo. Otavio decía cosas que no entendía, con mis labios apretados recorrí su palo hasta la mitad y volví para atrás… con toda suavidad y lentitud, yo me lo sacaba de la boca hasta que la cabeza quedara en mis labios, entonces volvía a tragarlo. Enseguida note que Otavio ya estaba por eyacular, quise seguir chupándolo hasta que casi acabara, ahí me lo sacaría, no quería que me acabara en la boca. Cuando ...
... parecía que estaba listo, me puse el palo entre mis tetas para masturbarlo con ellas… sin embargo, Otavio pareció que no terminaba, así que me lo tragué de nuevo. De repente, sentí que era el momento y quise llevármelo nuevamente a mis Tetis, con tan poca suerte que su chorro de leche salta en borbotones y me da en la cara y en el cuello; pongo su palo entre mis tetas y me las moja con el resto de su leche. Otavio estaba jadeando, como desconectado de la realidad. Me puse de pie, su leche se escurría entre mis tetas… la leche de mi cara ya la tenia por la barbilla. Él se quitó su musculosa y limpio mi cara… entonces me dio un beso de lengua, que me llego hasta la campanilla, y me apretó las tetas con sus manos. Termino su beso y me bajo la blusa. Tomo mi mano. -Muito obrigado por tua gostosa chupadinha… vamos pra meu apartamento, a teminar a noite? -Vamos… compramos algo para tomar en el camino y listo. Fuimos a despedirnos de Vivi y el resto de los amigos. Cuando Vivi me dio el primer de los dos besos acostumbrados en la mejilla, puso cara de asco cuando la sintió pegajosa; miro para mi blusa y vio las manchas de leche. Con un guiño de complicidad me deseo buenas noches y nos fuimos los dos. En otro relato, continuaré con mis infidelidades, pues ya está por venir Otavio a buscarme al hotel.