1. Una diosa en la terraza


    Fecha: 30/11/2025, Categorías: Hetero Autor: MIKE25, Fuente: CuentoRelatos

    Llevaba varios días teniendo en cuenta que mi vecina desde su terraza por las tardes cuando iba a tomar el sol, se asomaba hasta el borde de su terraza para verme por la ventana de mi habitación, primero pensé que sólo eran imaginaciones mías y que lo hacía de forma muy discreta, pero cada vez era más descarada, enseñándome cada día un bikini nuevo y dejándome ver como se extendía la crema protectora por su magnífico cuerpo.
    
    Al principio no me gustó que me espiara, pero pronto fuimos ambos los que nos espiábamos.
    
    Tenía unos grandes pechos, firmes, que con sus bikinis se veían de vicio, con unos pezones enormes, (como a mí me gustan) bueno la mitad de su cuerpo que para mí permanecía oculto, pero me la imaginaba, ya que en muchas ocasiones al saludarnos por la calle con la ropa que llevaba puesta dejaba ver orgullosa sus encantos, para mi deleite; pantalones ajustados que mostraban sus mejores tangas, su gran trasero, su cintura y sus largas piernas, sus camisetas tan justas dejaban insinuarse a sus morbosos sujetadores, haciendo gala de sus pechos.
    
    De vez en cuando al saludarnos nos parábamos y charlábamos un poco, pero sin mayor trascendencia, hasta que poco a poco noté como intentaba charlar más conmigo, cosa que hacía que me fijase más en ella.
    
    La verdad es que consiguió que en poco tiempo sólo ella ocupara mi cabeza, no podía pensar en otra cosa que no fuera ella y su precioso cuerpazo, me encantaría salir con ella, pero al ser algo mayor que yo tenía otras ...
    ... amistades, frecuentaba otros sitios, no sé, la veía como algo inalcanzable para mí. Pero algo me decía que debía intentarlo.
    
    Llegó el gran día, vi salir a su madre de su casa y supe que estaba sola en la terraza, con un bikini rojo que como no, ya me había deleitado los ojos mostrándomelo y haciendo gala del color y el brillo de su piel morena gracias a la loción bronceadora.
    
    Salí de mi casa decidido, salté la valla de su casa sin gran esfuerzo y cuando entré en su casa fui derecho a la escalera de la terraza donde mi vecina estaba bronceando su cuerpazo. Con rapidez y sigilo fui subiendo las escaleras hasta llegar a la puerta de la terraza, estaba entre abierta, me detuve un instante y pude espiar a mi vecina, estaba tendida sobre una toalla, junto a ella un bote de loción bronceadora y una radio cd.
    
    Era fabuloso ver su cuerpo desde mi posición, ver el brillo de su piel, su pelo recogido con una coleta dejando ver su precioso cuello, (me salió el complejo de Drácula) lo más impactante fue que aquel bikini rojo dejaba al descubierto prácticamente la totalidad de su hermoso cuerpo y sus vertiginosas curvas.
    
    Tenía que tomar una decisión, irme de nuevo a mi casa o lanzarme sobre ella, no lo pensé mucho después de estar allí no podía desaprovechar la ocasión, espera la oportunidad y cuando ella se volteó quedando bocabajo salí de mi escondite sigiloso como si de un felino se tratara, quede encima de ella.
    
    ―Aaaah! ¿Qué haces aquí imbécil? ¿Como has entrado?
    
    Se dio ...
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