1. Una diosa en la terraza


    Fecha: 30/11/2025, Categorías: Hetero Autor: MIKE25, Fuente: CuentoRelatos

    ... la vuelta tremendamente asustada, queriendo escaparse de mí, pero no había llegado hasta allí para perder esa oportunidad, la agarré fuerte, queriendo mostrarle que yo tenía el control y no podría escapar de mi.
    
    ―Tranquila vecina, estoy harto de que me espíes, ya me tienes aquí contigo.
    
    ―¡Qué gilipollas! ¡Tú también te quedas embobado mirándome! ¿Qué vas a violarme? ¿O vas a pajearte como haces en tu habitación después de verme? ¿Qué te crees que no te he visto como te la meneas? ¡Imbécil!
    
    No sé como pero adivine sus intenciones, ella quería humillarme y hacerme ver que yo era poca cosa para ella y que nunca podría satisfacerla, entonces emplee sus mismas armas contra ella.
    
    ―¿Pero tú que te crees? ¿Sabes porque me espías? ¡¡Pues porque con los tíos con los que has estado ninguno te ha vuelto a llamar de lo mal que los dejas, seguramente que no puedes con ellos y los dejas insatisfechos!!
    
    Parece que después de entablar esta discusión que duro un poco más ella fue bajando sus defensas, comprobé como cada vez ponía menos resistencia y le solté los brazos aunque seguí encima suyo, su propia estrategia surtía efecto contra ella y poco a poco la discusión fue pasando a una conversación insinuante.
    
    Yo acercaba mi cuerpo al suyo sólo para rozarlo y comprobar como sus pezones se iban endureciendo, como sus labios ansiaban los míos y ella comprobaba como mi rabo crecía al tener su conejo tan cerca.
    
    Hasta que por fin ella me agarró del cuello y me beso, pude sentir ...
    ... su lengua jugando con la mía, sus ardientes labios junto a los míos, poco a poco fue besándole las orejas y después su cuello, fui bajando por su fina piel hasta tener mi cabeza entre sus dos grandes pechos, delicadamente mientras seguía besando su canalillo mis manos desataron la parte de arriba del bikini, pero sin destapar la belleza de sus pechos, con más mimo aún mi lengua fue retirando la tela y sin prisas pude ir viendo poco a poco sus bellos y firmes pechos que estaban completamente tiesos, aquella forma de quitarle el bikini le encanto y se entregó del todo a mi.
    
    ―Sii, son todo tuyos, ¡¡cómemelos cielo!!
    
    ―Son preciosos vecina, nunca he visto algo tan bello, te los voy a comer enteros deben saber a gloria
    
    Los acaricie y los fue juntando con mis manos, mis labios empezaron a darle pequeños mordiscos que le daban un poco de cosquillas y ella reaccionaba entre pequeñas risas y gemidos, luego con mi lengua fui haciendo una espiral de fuera hasta adentro hasta llegar a uno de sus pezones y con fuerza lo chupe como un niño sediento, cosa que le encantó y soltó un gemido algo mayor y arqueo su cuerpo hacia mi como si quisiera estar más pegada a mi, entonces ella comprendió que estaba totalmente empalmado y con sus manos fue bajando mi cabeza para abajo como mostrándome el camino hasta su tapado conejo, expectante de que le propinara el mismo o mayor placer que le había dado a sus pechos.
    
    Para destapar su conejo emplee la misma técnica que con la parte de arriba, ...
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