1. Mi padre se equivocó de útero


    Fecha: 19/12/2025, Categorías: Incesto Autor: Nora, Fuente: TodoRelatos

    ... que se distribuían por mi cuerpo.
    
    —Para qué necesito contratar una puta… —susurro en mi oído y escuché como se desabrochaba el pantalón y se lo quitaba junto a su ropa interior. Su pene apareció entre mis muslos, sobresaliente. Bastante baboso y cubierto de gruesas venas. Era como una varilla caliente entre las piernas. — Si ya tengo mi saco de semen personal en casa. —terminó la oración y me dio una lamida acompañado de un mordisco en la oreja que me provocó un escalofrío por todo el cuerpo.
    
    Sin terminar ahí, sin yo terminar de procesar lo que había pasado y lo que estaba apunto de pasar. Me tomo del muslo con fuerza y levanto mi pierna dejando mi vagina totalmente expuesta. Su pene se alzó y estrelló contra mi vagina golpeándola, como un preludio de lo que le esperaba. El no podía ver mi rostro, estaba de espaldas hacía el. Como si estuviéramos en posición de cucharita.
    
    El empezó a restregar su pene contra mi concha, mezclando su líquido preseminal con mis fluidos vaginales lubricando la zona de trabajo. Yo miraba expectante y atonita antes aquella escena. Jamás pensé que mi padre poseyera tal pedazo de carne. Sabía que esto estaba mal, pero no quería detenerme, aquel pensamiento me hizo sentirme como alguien perverso... Pero lo quería. En el fondo deseaba tenerlo dentro.
    
    Como si le leyera el pensamiento. Mi padre me metió la punta, lo hacía lentamente. Mis paredes vaginales resistían la invasión de ese miembro carnoso pero no podían hacer nada en contra de ...
    ... aquella fórmula lubricante. Me sentí virgen de nuevo por la magnitud de esa penetración, mantuve un gemido que fue creciendo a medida que entraba más y más. Hasta que sentí una ligera punzada algo dolorosa y a la vez tan placentera que hizo que el gemido se explotará en un grito. La había metido toda de golpe.
    
    Por un microsegundo mi cerebro pudo volver en sí pero sin darme derecho a pensar en algo más que no fuera su polla esta salió y entró con mayor velocidad, lo que hizo que mandara una corriente eléctrica desde mi vagina hasta mi cerebro que se tradujo en un gemido. No pudo procesar correctamente porque en segundos me volvió a embestir con más fuerza, y luego más, y más.
    
    Mi cerebro se derretía, cada penetración era más eléctrica y ensordecedora que la anterior, mi mente no tenía tiempo para pensar. Lo único que hacía era soltar un gemido, el cual en un inicio lograba atenuar pero ahora lo hacía sin pudor. Soltando gemidos sucios y ruidosos que parecían alentar más a mi padre para ir con más fuerza.
    
    — ¡Ufff! —bufó como un animal. Respiraba bastante agitado. —No recordaba que fueras tan estrecha, mujer. —me metio un par de dedos en la boca. Aún tenían algo de mis fluidos vaginales en ellos. —Ni tan ruidosa. —agregó.
    
    De mi boca solo salieron quejidos y gemidos como los de un animal en celo. Aunque en ese momento no era más que eso. La velocidad y forma de moverse de aquel hombre hablaban de su experiencia y su capacidad de satisfacer a una mujer. Era un mar de placer ...
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