1. Mi padre se equivocó de útero


    Fecha: 19/12/2025, Categorías: Incesto Autor: Nora, Fuente: TodoRelatos

    Recuerdo aquel día que fui testigo o mejor dicho, protagonista del lado perverso y animal que esconde mi padre tras esa fachada de hombre recto y formal.
    
    Soy la mayor de mis hermanas, me llamo Cristina. Había cumplido los 19 hace poco. Mis padres me habían tenido a una edad muy temprana, fue un embarazo no deseado por lo que tuvieron que trabajar bastante para poder salir adelante. Mi padre era un hombre bastante dedicado y cariñoso. Siempre me consentía con lo que quisiera y estaba ahí para solucionar mis problemas. Mi madre siempre me decía que debía buscar a un hombre como mi padre, sin saberlo. Eso condicionaría mi perfil de pareja para siempre.
    
    Durante mi adolescencia la presencia de mi padre me intrigaba. Si bien empecé a salir con algunos chicos y algunos me gustaron. No tenían esa masculinidad de Jose Torres, mi padre. Esté era un hombre en todo el sentido de la palabra.
    
    Su dieta junto a su rutina diaria de ejercicio le daban ese físico que sin llegar a ser exagerado le daban una presencia poderosa. Juntado a una barba que siempre definía cada mañana acompañado de su perfume lo hacían único entre cada hombre que conocía.
    
    Me causaba cierta intriga mis sentimientos hacía él. En aquel momento no llegué a pensar que sentía atracción por él, que simplemente era algo normal que sentían todas las hijas por sus padres debido a su figura como protector pero todo se torció cuando entré a la universidad.
    
    Durante unas vacaciones en Diciembre llegué a la casa ...
    ... después de haber estado fuera por varios meses. Mi universidad quedaba en otro estado por lo que me iba durante todo el año. Cuando llegué a casa nuevamente me recibieron con cariño y sorpresa. En ese año había tenido un cambio físico bastante radical y los genes de mi madre empezaron a hacer presencia en mi cuerpo.
    
    A pesar de que yo no había parido en ningún momento tenía unas caderas que sumado a mis nalgas me daban una figura de reloj de arena envidiable. Mis pechos si bien no eran tan grandes como los de mi madre seguían siendo más que el promedio.
    
    Todos quedaron asombrados por mi nuevo y sensual físico. Mi madre no paraba de hacer alardes de que todo eso se lo debía a ella y mis hermanas estaban emocionadas de que les llegará su turno. Si bien mi padre no hizo ningún comentario al respecto podía sentir algunas miradas involuntarias que me hacía. Normalmente desprecio ese tipo de comportamientos pero por alguna razón tenía cierta emoción en el pecho cuando lo descubría haciéndolo.
    
    El tema. Conforme pasarón los días mi estancia se estaba haciendo algo aburrida. La rutina familiar era mucho más tediosa de lo que recordaba y al parecer la relación de mis padres no había estado bien últimamente según me comentaban mis hermanas. A pesar de sus intentos por disimular se podían escuchar discusiones en la noche en la habitación de ellos.
    
    Eso me causó cierta inquietud, les pregunté sobre qué se trataba y ellas se miraron entre sí un poco incomodas.
    
    — Mi padre quiere un ...
«1234...8»