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Zorrita infiel y sumisa (3)
Fecha: 30/12/2025, Categorías: Infidelidad Autor: Khanine, Fuente: CuentoRelatos
... desnuda llena de semen para ver mi tatuaje. -Te queda muy bien, -me decían mientras se reían Cuando me lo miré vi la causa de sus risas: era una especie serpiente-pene muy sexy, muy erótico y muy “guarro”, que se dirigía serpenteante hacia mi culo. -¿Y mi marido que dirá? -Tu verás zorrón, -seguían diciendo entre carcajadas. -Ven que todavía no hemos acabado. Me hicieron salir de la habitación desnuda y me llevaron a otra donde me sentaron en otra camilla boca arriba y con las piernas abiertas. Me llenaron el coño de espuma de afeitar y me lo depilaron dejándome una especie de Y, que quedaba fenomenal. -Bueno, ya hemos acabado, -dijo Pedro, vístete. Lo hice. Al ponerme el pantalón vi que parte del tatuaje quedaba fuera y se veía, cosa que me gustaba. Pedro me llevó a mi casa y me dijo que pasaría a por mí por la tarde y que no me vistiese hasta que no volviera. Subí a casa y me desnudé. Me miré al espejo y la verdad es que, entre los labios, el tatuaje y el chochito que me habían dejado tenía una pinta de putón que no podía con ella, pero me gustaba y me gustaba que no me hubiera consultado. No sé si a mi marido le gustaría, pero no me importaba. A las siete en punto Pedro vino a buscarme. Le abrí desnuda. Al entrar pasó su lengua por mis labios, me dio la vuelta y me palmeó el culo. -Ahora si que eres mi putita, -me dijo-. Vístete con esto que te he traído, vas a ser la reina de la fiesta. Me trajo un top de satén negro, una mini de cuero ...
... negro abierta por los lados y unos pantys de red negros también. Me lo puse. El top me quedaba de vicio, pero era tan corto que si levantaba los brazos se me salían las tetas por debajo y aún sin levantarlos como mis tetas son grandes desde abajo se me veían. Además, era muy escotado y muy suelto de forma que con cualquier movimiento las exhibía. Me puso también una gargantilla de cuero con aros de plata. La falda llevaba de cinturón una cadenita de plata. La quitó y la unió a un aro de la gargantilla y me hizo pasear como si me llevara atada. -¿Ves para que sirve este cinturón?. Para que te lleve como a una perrita, ¿te gusta? -Me encanta -le contesté -A ver si es verdad. Y me empezó a sobar el coño que estaba mojadísimo. -Uf, ya lo creo que te gusta, perra. Venga vámonos -¿Dónde vamos? -A la fiesta de cumpleaños de mi amigo Miguel, don Miguel para ti. -¿Y no voy demasiado descocada? -No, le gustarás mucho. Y tú eres mi regalo para él así que espero que te dejes hacer lo que quiera. Cuando llegamos a la casa de don Miguel, ya había bastante gente, muchos de los cuales conocía por mi marido y claro se sorprendían de verme allí sin él y con Pedro, aunque dada la fama de Pedro ya se suponían lo que ocurría. Me presentó a don Miguel que era un hombre muy atractivo de unos cincuenta años. -Mira Miguel, esta es la putita de la que te hablé -Ah si, la esposita de Andrés ¿no? -Si, ¿te gusta? -Joder, está muy buena, -le decía mientras me ...