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Pasión en el cañaduzal
Fecha: 02/01/2026, Categorías: Lesbianas Autor: rincondelmorbo, Fuente: RelatosEróticos
... mismo que ella y como lo que más la desmadejaba era los besos en el cuello empezó por ahí, sacó su lengua y al ponerla sobe la piel, sintió ese sabor saladito del sudor y se dijo a si misma que si a Yulieth no le importaba el suyo a ella tampoco el de Lucero, y se entregó al placer de recorrerlo eh imitando lo que le hizo la otra, lo besaba, lo chupaba, lo lamía, la volvía a besar, y como en un curso rápido, Lucero puso a Yulieth a pasear en las nubes, y ni hablar cuando Lucero le empezó a chupar las téticas a Yulieth, que digo téticas, tetotas las de esa mulata, y entre más chupaba más perra se ponía la una y la otra. Yulieth se hizo detrás de Lucero y empezó a pasarle la lengua por la espalda, subía hasta el cuello, volvía y bajaba y Lucero gima que no a gemido, revolcándose en su cañaduzal, completamente todo para ellas dos. Yulieth lo piensa por un momento mientras le chupa la espalda, duda pero se tira al charco, le empieza a meter la mano por la sudadera y siente la mano de Lucero que la agarra duro. -No, ahí no –dice Lucero- -Relájate, te prometo que te voy a hacer gozar –espeta Yulieth, muerta de las ganas de sentir el coñito de Lucero- -¿Estás segura, nos vamos a fundir en la paila mocha? -Yate dije que con tal de estar contigo me refrito en el infierno, así que dejá la bobada que lo que te voy a hacer es lo más rico que vas a sentir en la vida Y Yulieth vuelve a meter esa mano dentro de esa sudadera, le siente las tanguitas, Lucero tiembla, Yulieth ...
... estira, levanta la tanguita, mete los dedos y cual sería la dicha de Yulieth al sentir ese coñito en un mar de jugo, ese coñito está completamente chorriado de jugo, qué felicidad, tantas veces que se lo imagino mientras se masturbaba pensando en ella, y ahora lo estaba sintiendo y para más dicha de ella estaba tan mojado que se sintió ensalzada al saber que estaba haciendo gozar al objeto de sus deseos. Yulieth la tiene clara, quiere chupar ese coñito, todo su jugo, saborearlo, hacerla venir una y mil veces, pero empieza por el principio, letoca el clítoris, lo tiene duro, lo acaricia, lo aprieta, baja un poquito, le mete los dedos, vuelve y juega con el clítoris, mientras lo hace con la otra manito le agarra las téticas, y le chupa el cuello, la meta de Yulieth es hacerla tener su primer orgasmo antes de bajarle, y con semejante estimulación, Lucero tiembla, gime de placer y estaba tan arrecha que en un santiamén Yulieth logra su cometido y Lucero tiembla en sus brazos teniendo su primer orgasmo. Yulieth se para y se quita el pantalón y las tangas, Lucero la mira espantada y se da cuenta que ella lo hace primero para que Lucero se deje quitar los de ella. Yulieth empieza por quitarle las botas, la hace parar y empieza a bajarle la sudadera despacio, Lucero le entra la pensadera: ¿pa’ qué me quiere desnuda? Ni se le pasa por la cabeza que Yulieth le va a chupar ese coñito. En todo caso se deja quitar la ropa, Yulieth la acuesta y le sigue tocando el coñito mientras le chupa ...