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Miguel, mi esposa y yo en Zuana
Fecha: 04/01/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: jairo leal, Fuente: CuentoRelatos
... gustaría hacer un trío metiendo a Miguel en nuestra cama? Y le respondí: Porque si te enamoras de la verga de Miguel y de la forma como él te folla, la verdad no sé qué pueda pasar entre nosotros. Días después me llama Miguel y me dice: nos vamos los tres para Santa Marta, y me pregunta: ¿sigo con el permiso para follarme a tu mujercita? Y yo le respondo: y eso desde ¿cuándo acordaron que nos vamos? Y él me dice: hace como dos semanas, ¿acaso tú mujer no te lo dijo? Yo le respondí: si ya recuerdo que me lo dijo, y en cuanto a lo otro tienes vía libre, pero sea discreto en sus insinuaciones, estaré atento, pero me haré el pendejo, vamos por ese trío. Como ya lo saben mi mujer no me había comentado que Miguel era invitado, me lo dijo una semana antes de viajar, y tomamos el mismo vuelo rumbo a Santa Marta, los primeros tres días, Miguel se deshacía en halagos y atenciones para con mi esposa, tanto que yo realmente sentía que estaba de sobra. El cuarto día entramos al mar los tres y jugábamos hundiéndonos mutuamente, este día Miguel estaba más salido porque aprovechaba para sobarle las tetas y el culo a mi mujer, ella no decía nada solo se dejaba que la tocara y le sobara las tetas y el culo. En cualquier momento yo tenía a mi esposa abrazada por la espalda y le amasaba una de las tetas, ella estaba horizontal sobre el mar moviendo sus piernas haciendo pies. De pronto Miguel se acercó y se metió entre las piernas de mi mujer y muy rápidamente le corrió el bikini ...
... y se agachó sobre su chocho y se lo chupó metiéndole la lengua y volvió a dejarle el bikini en su lugar. Sorpresa mi mujer se había depilado el chocho, que zorra y no me lo había dicho. Mi mujer estaba excitada por lo sucedido, Miguel invitó a almorzar, allí bebimos par de botellas de vino, mi esposa con el vino se ponía más cachonda, hablamos de todo hasta de sexo, Miguel se insinuaba y mi mujer reía, de pronto mi mujer dijo, vamos a la suite y nos tomamos otros vinos, nos miramos con Miguel y compartimos una sonrisa cómplice. Nos paramos y nos colocamos a cada lado, cada quien la tomó de sus manos y caminamos hacia la torre de nuestra suite, ella tenía una expresión enigmática, sonreía y caminaba feliz tomada de nuestras manos, subimos a la suite, Miguel solicitó servicio a la habitación pidiendo algunas botellas de vino y una de tequila. Miguel, servía vino a mi mujer y tequila para los dos, se puso música en el TV e invitó a bailar a mi mujer, ella teñís roja la cara de la excitación que tenía, de pronto la música era lenta y romántica, mi mujer le echó sus brazos al cuello a Miguel, literalmente se colgó de su cuello, Miguel acariciaba su espalda y bajaba sus manos hasta la cadera y volvía a subirlas, ella tenía su cabeza sobre el hombro de Miguel, yo me acerqué por su espalda y la abracé, ella levantó su cabeza me miró y besó a Miguel sus lenguas se entrelazaban, luego se giró y comenzó literalmente a comerme mi boca. Miguel la abrazaba por la espalda, le ...