1. La policía y el ladronzuelo


    Fecha: 08/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: El otro yo, Fuente: CuentoRelatos

    ... su interior se encontraba exultante; le resultaría muy satisfactorio reformar a ese muchacho.
    
    Lo dejó gritarle hasta que se cansó. El malhechor ya había comprobado que no era capaz de soltarse, con lo que solo así podía demostrar su enojo. Una vez que se calló la policía le sonrió y le dijo:
    
    -Para hacerme todo eso primero vas a tener que soltarte, y no pudiste hacerlo en cerca de cuatro horas –el ladrón volvió a alterarse. Le gritaba que lo soltara y que ya iba a ver. Le decía que era una puta y que ya la iba a poner en su lugar -¿cómo cuando intentaste antes y en un solo movimiento terminaste desarmado y en el suelo?
    
    -Me agarraste desprevenido, pero estando preparado no te me vas a escapar.
    
    -Y yo que pensaba que el elemento sorpresa era parte de tu trabajo.
    
    Antes que pudiera recibir una respuesta volvió a cerrar el baúl. La escena fue similar cuando llegaron al domicilio. Volvió a dejar inconsciente al delincuente para bajarlo del auto y acomodarlo. Una vez desnudo e inmovilizado en su cama se bañó y arregló. El volver a ponerse su traje de látex y su antifaz le dio un agradable cosquilleo.
    
    Se sentó en su living a esperar y relajarse. A los pocos minutos oyó una ya conocida voz que gritaba “¿Dónde estoy? Dejame ir loca. Te voy a matar” cuando pudo contener su risa se acercó al cuarto. El joven bandido detuvo sus gritos unos instantes al verla. Todo su cuerpo envuelto en látex, destacando cada una de sus curvas. Tenía que reconocer que estaba muy buena. ...
    ... Enseguida se deshizo de esos pensamientos para volver a exigir que lo liberara.
    
    -¿Sabés? –dijo la oficial acercándosele– estuve pensando en lo que dijiste y creo que tenés razón –al escucharla el ladrón dejó de gritar, aunque seguía viéndola furioso– así que te voy a dar la oportunidad de que me ataques cuando estés preparado y si me derrotás vas a poder hacerme lo que quieras y después irte.
    
    -¿Cuál es el truco?
    
    -Sin trucos. Solo estoy segura que no vas a poder vencerme.
    
    Dicho esto se acercó y desató una mano. Salió del cuarto dejando unas esposas sobre la cama. El ladrón se terminó de desatar y comprobó el funcionamiento de las esposas, así como su dureza. Con estas agarradas en ambas manos salió del cuarto buscando a la puta que lo había atado.
    
    -¿Estás listo? –preguntó la oficial Álvarez al verlo y pensando que eso sería aún más fácil de lo que había imaginado. Un movimiento de cabeza le confirmó que así era.
    
    El ladrón se acercó con las esposas levantadas. La cadena que las unía estaba tensa entre ellas. Buscó torpemente el cuello de Agostina quien lo esquivó con sencillez y le dio un rodillazo en la boca del estómago. El malviviente se dobló por el dolor y la falta de aire, soltando las esposas. La oficial aprovechó para tomarlas y en un rápido movimiento esposarlo a una mesa.
    
    Cuando el asaltante se recuperó tenía a Agostina parada a su lado. Un pie jugueteaba con el pene del derrotado joven que, a pesar de la situación empezaba a levantarse. La imagen de ...