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Así da gusto cerrar un negocio (3): Mareas en deseo
Fecha: 08/01/2026, Categorías: Hetero Autor: Outiss, Fuente: CuentoRelatos
... amiga. —Hola ricura, bien, una mujer cuando menos interesante Claudia, la forma como se expresa es muy parecida a ti. —Si por eso somos mejores amigas. Y me dio un beso intenso, sabes te tengo una propuesta. El beso no fue urgente. Fue una pregunta sin hablar, una exploración delicada pero cargada de promesas. Las manos encontraron piel, las respiraciones se acortaron. Nada se apresuró, pero todo ardía. —Rico que ya estes así, decía mientras sujetaba mi entrepierna que ya se marcaba en la bermuda que usaba. —Ve al cuarto, mi amiga a pedido permiso quiere divertirse contigo. La mire incrédulo, pero con un beso de despedida, me encamino al cuarto. Al entras pude ver a Claudia totalmente desnuda en la cama. —Espero que la hagas disfrutar como a mí, mientras me daba una pequeña nalgada. Claudia era igual de inhibida que María José. Yo me divertía con su cuerpo, ella le gustaba ser la que mandaba, así que me acostó en la cama, y se subió encima mío a cabalgarme, mientras me ponía sus senos en la cara para besarlos y chuparlos. La noche aún no había comenzado. Y las mareas apenas despertaban. Tuve una maratón de sexo, en distintas posiciones con Claudia, el típico misionero, ella cabalgándome (que era su favorita o al menos donde más orgasmos tenía) y en 4 por favor que culito marcaba, todo rosadito, se notaba que no le daba uso, y desde ya pretendía disfrutarlo. La noche caía como un velo de terciopelo sobre el mar. Las luces del yate ...
... temblaban en la superficie del agua, reflejando el calor de los cuerpos y las emociones que se agitaban a bordo. Después de tan magnifico encuentro con Claudia, yo me encontraba en la borda del yate, con una cerveza en la mano y un cigarro en otra, cuando se acercó a mi María José. —Ya me dieron reporte de como te fue con mi amiga, y sabía que la dejarías satisfecha papasito. Yo la volteé pegándola contra la borda y mordiéndole el lóbulo de la oreja le dije: —Y todavía me faltas tu. —Ahí que rico, papasito, pero espérate que aún tengo otra sorpresa para ti. Me dijo mientras me daba un beso y se agallaba a darme un oral en plena borda. Me la estuvo chupando un rato, debido a que no había pasado mucho de haberle llenado las entrañas a Claudia con mi lefa, me costaba venirme, así que María José, cuando hubo saciado su deseo de carne, se paró, metió mi miembro en la bermuda y me dijo. —Esto solo es un preámbulo, termina de recuperarte, relájate con otra cerveza o algo mas fuerte y yo vendré a buscarte. Me acerque a unos manes que estaban reunidos, empezaron a increparme de quien era, que de donde conocía a María José. Siempre he pensado que el que come callado come dos veces, así que respondía de manera monótona, para no dar ninguna información de más. Pasado un rato, no se una hora creo yo, regresa María José y le dice a los chicos con los que estaba reunido que me necesita y me va a robar un momento. Me toma de brazo y me dirige nuevamente al ...