1. Así da gusto cerrar un negocio (3): Mareas en deseo


    Fecha: 08/01/2026, Categorías: Hetero Autor: Outiss, Fuente: CuentoRelatos

    ... camarote.
    
    Al entrar, los besos fueron lentos. Las caricias, cuidadosas, como si cada gesto fuera una promesa. No se trataba de prisa, sino de reconocimiento, de tocar lo que ya se conocía, me pidió acostarme en la cama y ella lentamente fue desnudándome, luego me pidió cerrar los ojos y me vendo con una pañoleta, yo solo me dejaba hacer, sabía bien que con esta mujer no había pierde.
    
    —Así me gusta papasito, con la verga dura, aun después de darle placer a mi amiga, comenzó a saborearme la verga, me daba pequeños mordiscos en la cabeza y me chupaba el tronco, podía sentir como su lengua jugaba con mi glande, cuando de un momento a otro siento otra boca, está en mis testículos. Me trato de incorporar, pero maría José no me deja.
    
    —Tranquilo, tranquilo, disfruta. Y acto seguido pone su vagina en mi boca para que se la chupe.
    
    Trato de saber quien es la otra boca que juega con mi verga.
    
    Si bien no me incomoda sentirme dominado, no me gusta jugar sin saber que esperar, pero aun así sigo como mi labor, chupando esa vagina que no paraba de escurrir jugos.
    
    Al rato de estar dándole placer con la boca a María José y de que me estuvieran dando placer a mí a dos bocas, me quitan la venda, y puedo ver a María José y a Claudia, cual diosas, besándose y chupando mi verga.
    
    No puedo dejar de sentir más que satisfacción, así que tomo a María José del pelo y la hago subir hasta donde mí, para besarla y decirle.
    
    —Eres fascinantemente perversa.
    
    —Te gusta mi sorpresa, ...
    ... quiero que me des placer junto a mi amiga, que nos des placer a las dos.
    
    —Así, me incorpore he hice que Claudia se la chupara a María José, mientras yo me deleitaba con la vagina de Claudia, pero sobre todo su culito, ese culo rosado que había visto hace unas horas, me había prometido reventar.
    
    Claudia al sentir mi lengua y mis dedos en su culito, se sintió invadida, pero no la deje reponerse, sino que le mordí una nalga.
    
    —Auch, amiga como que me quieren reventar el culo. Dijo Claudia, mientras seguía chupándole la vagina a María José.
    
    —Deja, déjate Clau, él sabe lo que hace, prometo lo disfrutaras. Dijo María José dándome vía libre a desatar mis deseos.
    
    Sin miramientos y contemplación apoye mi verga en ese culito, el cual hizo un poco de fuerza para no ser profanado, pero debido a mis ganas y a todo el trabajo bucal previo no se pudo resistir.
    
    Claudia tuvo un profundo gemido entre placer y dolor, que fue ahogado por un beso de María José, mirándome cómplice, yo seguí metiendo y sacando mi verga de ese culito virgen, que poco a poco iba cediendo más a mi intromisión.
    
    Cuando considere que ya era suficiente, se la deje ir toda, haciendo que Claudia soltara alguna lagrima de dolor y placer.
    
    Tuve un mete y saca frenético mientras maría José se había ubicado de bajo de ella y le chupaba la vagina y mis bolas, con cada arremetida mía.
    
    Claudia no paraba de gemir, por el placer de ambos.
    
    —Papasito, y yo que. Dijo María José sintiéndose un poco excluida por ...