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Clases particulares
Fecha: 08/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: urusai, Fuente: TodoRelatos
Era otra tarde insoportable de verano. Maira odiaba estar encerrada estudiando cuando podía estar afuera con sus amigas. Peor aún, tenía que perder el tiempo con Julio, su profesor particular: un hombre de cuarenta y pico, amable hasta lo ridículo, con esa aura de tipo decente que nunca había tocado a una mujer en años. A ella le daba asco… o al menos, eso se repetía cada vez que cruzaba la puerta. _ Mai, bienvenida… -Saludó con esa voz grave y pausada que le exasperaba- Maira no podía creer que sus tardes se vieran reducidas a esto, a escuchar a un señor hablar por horas, su mente divagaba. El calor en esa casa era infernal, como alguien podría siquiera pensar con ese calor. Todo ese ambiente la incomodaba, parecía flotar en una nebulosa, era extraño, la excitaba, y era ridículo. “No me gusta este viejo” decía en su mente, pero su voz era tan profunda, se colaba por sus oídos y le hacía sentir “cosas”. _ ¿Estás bien Mai…? - Preguntó Julio interrumpiendo sus pensamientos, y ella se tensó - _ Si… Perdón me distraje… -Respondió volviendo en sí, incrédula de sus pensamientos, como si quiera podía estar sintiendo algo así con este viejo- _ Yo se que la Belle Epoque no es la etapa más divertida, pero si le prestas un poco de atención… Ahí estaban otra vez esas explicaciones largas y aburridas, en un tono lento, y constante, casi como un ruido blanco. ¿Cómo alguien podía tener una voz tan aburrida y profunda? Pensó. Pero volvía a sentirse envuelta en esa voz, no ...
... era la primera vez que le pasaba, pero definitivamente estaba siendo la más dura de todas, tal vez el calor, que le hacía tener toda la piel cubierta con una pequeña capa de sudor o la irritación de tener que estar ahí en vez de salir a disfrutar de la vida, esa irritación la carcomía por dentro, y mezclado a todo lo demás, la frustración, el calor y la voz, casi en un transe, desesperada por terminar con la situación, se inclinó hacia delante besando a Julio. Él se quedó en silencio, boquiabierto. Y cuando volvió en sí, Maira se detuvo un segundo, dudó pero ya no podía negar ni detener lo que había empezado. Sonrío ante la reacción de Julio, que no la apartó así que se deslizó bajo la mesa, de rodillas entre sus piernas de Julio, comenzó a desabrochar su pantalón. _ Tiene que seguir explicando… Profe… -Le ordenó, con una sonrisa juguetona en los labios y un tono sensual, mientras abría sus pantalones, él estaba en shock- _ La- La… La Belle Epoque… -Continuó Julio tartamudeando, con la mirada fija en ella, con miedo en los ojos- Ella terminó de abrir sus pantalones, esperaba encontrar un pequeño pene flácido, que tuviera que levantar su panza para vérselo, pero se sorprendió gratamente cuando terminó de bajar los boxers y su erección salió casi disparada, la tomó con ambas manos, masturbando un poco. Él detuvo su explicación, mientras la miraba aún con ese miedo. _ Si para… Yo paro… así que siga explicando… -Exigió y se relamió los labios, y él tragó saliva- _ ...