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Sorpresa rica de Halloween
Fecha: 10/01/2026, Categorías: Anal Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
... presión en la parte trasera de su vagina y esta pequeña chica comenzó a mover su cadera con ese ritmo como ansiosa a sentir ese roce de mis dedos penetrando su vagina y ya mi pulgar se hundía en su primera falange. No podía ver su rostro pues ella seguía chupándome la verga, pero ya con menos intensidad, quizá ella está más concentrada en el placer que le causaban mis dedos y haciendo una pausa me decía lo siguiente: -así papi chulo, deme así que me corro… que rico, que rico, dedéame, chaquetea tu panochita papi… es tuya, es tuya mi amor…uh me vengo, me vengo. – Mis dedos fueron incansables entrando y saliendo y el chasquido de esa fricción se oía como un concierto de música estimulando nuestros oídos y mis dedos y toda mi mano estaban untados de sus jugos vaginales y como último estimulo comencé a golpetear con todos mis dedos esa panocha y solo escuchaba los gemidos de Rosi, mientras escuchábamos un CD de Phil Collins. Rosi intuyendo que estaba sobre excitado escuchando su recital de gemidos me pidió que me fuese para su lado. Medio me abroché el pantalón y ella abrió la puerta del pasajero y aunque estábamos bien encaminados en el otoño, no era noche fría, más bien era una temperatura todavía de verano. Estaba estacionado a la par del edificio y la puerta bloqueaba la vista de la salida del edificio, en la parte de atrás era un muro de contención, así que parecía que todo estaba bloqueado para que alguien nos observara. Y con esa prisa y excitación como Rosi se ...
... había corrido, con esa misma prisa me desabrocho de nuevo el pantalón y mientras me contraminaba como acomodándome en el asiento, Rosi prosiguió a mamarme la verga y a ponérmela bien erecta de nuevo. Mi verga se puso dura, tiesa y ella se incorporó y esta pequeña chica se puso contra el asiento poniendo uno de sus pies por sobre el piso del coche para nivelar mi altura con su panochita y vi ese precioso culo donde el pequeño bikini se le hundía. Hice ese bikini elástico de lado y mi verga rojiza por el color del condón comenzó a penetrar la reducida vagina de Rosi. Esa panocha era estrecha y se sentía como Rosi me enviaba sus contracciones cuando la apretaba. De mis 21 centímetros creo solo 12 o 15 entraban y se sentía el tope. Se la comencé a menear de esa manera y mientras mi verga entraba y salía de una manera semi lenta por no lastimarla, mis dedos le golpeteaban el clítoris. En dos minutos estaba gimiendo de nuevo y eso de golpetear su clítoris de esa manera le encantaba demasiado que literalmente podía sentir los espasmos de todo su cuerpo y aunque se quería mover no podía por la posición, pues una pierna le quedaba en el aire. Ese culazo era hermoso de esta pequeña chica, creo que es lo más apetitoso de esta pequeña chica, un culo de piel clara y redondo y dejaba apreciar una cintura exageradamente pequeña. Mi verga entraba y salía lentamente, pero mis dedos la llevaron a un segundo orgasmo cuando me lo decía: -Tony, me corro, me corro… que verga mas rica, deme ...