-
La hetero curiosa
Fecha: 11/01/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Selene, Fuente: CuentoRelatos
Hace años, después de que mi primera pareja lésbica y yo lo dejásemos, me sentí en la necesidad de experimentar con más mujeres. Durante meses no conseguí nada, solo sexo fortuito con chicos (algunos de ellos bien dotados) pero mis ganas de cruzar piernas con una mujer incrementaban conforme pasaba el tiempo. Tanto fue mi necesidad que tuve que crearme un perfil en una app de citas, app que tengo demonizada. Tras varios días con mi perfil rondando y hablando con algunas potenciales mujeres dispuestas a complacerse conmigo pero que ninguna cumplía con mis estándares psico-físicos, me crucé con Leticia. Leticia en la foto aparecía como una chica de 18 años (justos los que yo tenía) blanca de piel, pelirroja, con ojos claros y un cuerpo esbelto y elegante. Su figura no era curvilínea, todo lo contrario, pero aun así se me hacía muy muy atractiva. Quizás fuese por su mirada, sus finos labios, su color de pelo… deslicé e hice match. Era mi momento. Ella y yo comenzamos a hablar, todo bien, muy amigable pero algo recesiva. Según me contó nunca había tenido relaciones con chicas y quería animarse a probar ya que más de una vez ha sentido atracción por mujeres y al parecer yo tuve la suerte de ser uno de sus intereses. Los días pasaron y seguimos hablando, esta vez por WhatsApp, la confianza fue suficiente al tanto de 6 días por lo que decidimos quedar y pasar la noche en mi casa. Las dos sabíamos lo que queríamos. Mi outfit no fue demasiado atrevido, ya que era verano me ...
... tenté por usar un top y pantalones cortos y ajustados. Como siempre, no llevaba sujetador y solo fui con unas braguitas. Tomé unas deportivas, el bolso y me dispuse a acudir a la quedada. Cuando la vi venir su belleza fue aún mayor en persona, era guapísima e incluso su cuerpo se veía más atractivo en persona. “Las fotos le pasaron una mala jugada” pensé mientras venía. Nos saludamos con un fuerte abrazo lleno de risas y emoción. La tarde fue muy llevadera, no dejamos de hablar ninguna de las dos, no dejamos de mirarnos ni dejé de pensar en lo que iba a hacer con ella. Y para más emoción, iba a ser la primera en estrenarla en el mundo lésbico. Cuando ya se hacía tarde fuimos directas a mi casa, mis padres la saludaron como si fuese una amiga más, sin saber que esa “amiga” iba a acabar en mi cama fuese como fuese. Como era verano decidimos meternos a la piscina del patio durante el anochecer. Hacía un tiempo espectacular a esas horas y estar al remojo sentaba muy bien al cuerpo. Las dos nos pusimos un bikini, vernos así aumentó nuestra tensión sexual y las hormonas sobrevolaron nuestros cuerpos. Al principio compartimos piscina con nuestros padres jugando con una pelota, un retrato muy familiar. Cuando cayó por completo la noche mis padres decidieron irse. -No os quedéis hasta tan tarde. -Dijo mi madre mientras se secaba.- Ah y de nuevo, encantada de conocerte Leti, espero que pases una buena noche. Una vez se fueron mis padres, Leti y yo nos quedamos sentadas en el ...