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La hetero curiosa
Fecha: 11/01/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Selene, Fuente: CuentoRelatos
... aire. Ella empezó a lamerme rápidamente, esto me excitó aún más. Comencé a gemir mientras me agarraba de las tetas y desviaba mi mirada por el placer de su oral. A su vez empecé a arrastrar mi coño por su cara con rápidos movimientos de cadera para masturbarme con ella. Así conseguí llegar a otro orgasmo, solté otro chorro que mojó la cara entera de Leticia y gran parte de su pelo. Su rostro estaba rojizo y muy mojado, me sonreía con sus ojazos bañados en mis fluidos vaginales. Ver su cara así de mojada era algo increíble, era bellísima. Me tumbé sobre ella para volver a besarla y saborear sus mejillas con suaves lamidas. Las dos estábamos muy sudadas por el calor de la habitación pero nos daba igual. Bajé mis besos a su cuello, seguí bajando por todo su cuerpo hasta llegar a su vagina. Fui besando distintas partes de su vulva. Luego fui jugando con su clítoris succionándolo y lamiéndolo con la puntita de mi lengua, eso la excitó tanto que comenzó a revolcarse del placer. Le dije que se tumbase boca abajo, me hizo caso. Dejó su culo encarado a mi, comencé a besar y agarrar sus nalgas soltando algún que otro azote para hacerla chillar. Acerqué mi boca a su ano y empecé a lamerlo en círculos lentamente mientras yo me masturbaba lentamente. Su ano era muy suave, los músculos de su perineo palpitaban repetidamente por el jugueteo de mi lengua, sus nalgas vibraban levemente y ella soltaba ligeros suspiros por el disfrute de mi oral. Pegué mi boca a su ano hundiéndome aún ...
... más entre sus nalgas y comencé a lamérselo con más intensidad. Leticia empezó a masturbarse metiéndose los dedos enteros en su vagina y a gemir agitadamente, sus piernas temblaban sin parar y sus glúteos se contraían alrededor de mis mejillas. Ella alcanzó el orgasmo, se quedó temblando en esa posición mientras se iba relajando, yo seguí besando su ano pero más pausadamente. Leticia se volvió a tumbar boca arriba, nos volvimos a besar pero esta vez lentamente. -Quiero probar algo. -Dije riéndome-. Abrí el famoso cajón de mi mesilla de noche para sacar un vibrador. Me tumbé apoyando mi espalda en el cabecero de mi cama, ella se tumbó sobre mi dejándose caer de espaldas a mí, con su cabeza a la altura de la mía. Se abrió de piernas dejando al descubierto su vagina. Encendí el vibrador y con él comencé a masturbarla a la vez que jugueteaba con una de sus tetas. Ella empezó a gemir con su boca pegada a mi oído, sus gemidos venían acompañados de su cálido aliento que me hacía cosquillas. Su sudoroso cuerpo se retorcía de placer sobre el mío, mis tetas estaban aplastadas por su espalda y los dedos de mis pies jugueteaban con los suyos. Comenzamos a besarnos de nuevo mientras yo seguía masturbándola con el vibrador, ella me gemía en la boca y me pedía con la mirada que no parase. Leticia alcanzó el segundo orgasmo que la dejó temblando sobre mí y gritando de placer. Hundí mis dedos en su vulva para mojarlos y metérmelos en la boca para saborear sus fluidos. Volví a ...