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El genio de la lámpara
Fecha: 12/01/2026, Categorías: No Consentido Autor: Violeta, Fuente: TodoRelatos
... poco se notaba en el cuello de la víctima el avance del dildo. Él movía la cabeza de la muchacha buscando la forma de proseguir el avance. Ana no fue de las peores, se retorcia tirando de sus ligaduras y se afanaba en buscar aire con el que llenar sus pulmones, hasta que se tragó todo el consolador después de muchos minutos de martirio. En ese punto siempre lo dejaba dentro de ellas, mientras acariciaba sus pechos y jugaba sádicamente con sus pezones. Las mujeres se agitaban, lentamente se ahogaban, aspirando el poco aire les dejaba ese objeto que las profanaba. Muchas acababan expulsando babas por la nariz, pero Ana solo se convulsiona. Los forenses habían contabilizado que mantenía a su víctima entre 40 segundos y un minuto en esta posición. En este momento en el video se abría una ventana en la esquina superior izquierda, donde mostraba la imagen de la mujer tomada de espaldas, arrodillada frente al violador, del cual solo se ve parcialmente de cintura para abajo, al quedar oculto tras el cuerpo de la víctima. En esta toma se observaba como Ana se retuerce y tira de las correas que mantienen sus brazos extendidos. Sandra sabe que el agresor disfruta mostrando el sufrimiento de sus víctimas, y desde este ángulo captura los espasmos y estremecimientos del cuerpo de la muchacha soportando la felación forzada. Luego de un rápido movimiento extrae completamente el dildo de sus bocas para ocupar el lugar con su pene. Las penetra de un solo golpe de su cadera hasta ...
... alcanzar con su glande el fondo de su garganta. Las tapa la nariz con sus dedos indice y pulgar obligandolas a aspirar todo su sexo. Con Ana no es diferente Mírame - le dice -. Tienes unos ojos azules preciosos que voy a disfrutar follando. Luego será tu novio quien lo haga, si realmente te quiere. Esas palabras agitan a la víctima, que se retuerce pensando en lo que aún la espera. Las mejillas de Ana se marcan con cada aspiración, succionando el aire a través de la mordaza. De pronto se convulsiona y por su nariz expulsa un fluido blanquecino, probablemente saliva y líquido preseminal. La felación siempre era lenta y profunda, no había movimientos violentos, ni el ritmo aumentaba significativamente. A veces las sujetaba por la barbilla, palpando su pene dentro del cuello de ella, otras marcaba el ritmo con las dos manos, e incluso en ocasiones, prescindía de ellas, penetrándola solo con el vaivén de la cadera, y la mujer no oponía resistencia. Con la boca de Ana juega de esta manera, y ella aparenta colaborar en la felación Que buena que eres mamando. Seguro que no es tu primera vez, y resulta que no quieres probar la polla de tu chico. Eres una chica muy mala. No dejes de mirarme y sigue usando esa lengua. Seguro que tu coñito está bien húmedo Lo cierto es que Ana se comporta de una forma más colaborativa, de hecho sus gemidos guturales tienen cierto tono de placer. Los expertos aseguran que en estas situaciones, hay mujeres que pueden disociar de su cuerpo, y que ...