-
Rescatado en la tempestad (Parte 7)
Fecha: 13/01/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos
... glande a mis labios. Tras darle un par de fuertes succiones, saqué tanta miel de papa como pude, y me deleité con ella con gran placer. Justo después, empecé a tragar el tronco para lubricarlo tanto como me fuese posible, pero también intentando que mi boca se acostumbrara a la descomunal tranca de papa. Si aprendía a manejar la suya, prácticamente podría con todas las que el futuro me tuviese preparadas. Cuando él sintió tanto placer por la mamada, no pudo seguir lamiendo, pero su lengua pronto fue reemplazada por el primero de sus dedos, que empezó a introducir con cuidado en mi ano. Ese gesto tensó mi cuerpo, pero después de juguetear con este un rato, empecé a relajarme y disfrutarlo. Además, la sensación de frio que me produjo la crema se iba calentando por el masaje que papa propinaba a mi esfínter. Por mi parte seguía chupando, con mi cabeza subiendo y bajando a lo largo de su polla cada vez con mayor facilidad. A pesar que la incorporación de nuevos dedos dentro de mi llegaron a ser molesto, e incluso dolorosos en algún momento puntual, el caso es que tras cinco minutos de dilatación, me sentía bastante cómodo con que el introdujese tantos dedos en mi culo. Además, la rugosidad de las manos encallecidas tras años de trabajo con las mismas producía un extraño placer la rozar las paredes de mi cavidad anal. — ¿Lo ves, hijo? Mis dedos están absolutamente limpios, solo queda rastros del lubricante — dijo complacido de haber tenido razón. Además, no ...
... conforme con eso, se llevo los dedos que había estado metiendo en mi culo a la boca, y los lubricó con saliva nuevamente para llevarlos a mi ojete. — Y saben bien, Fernando. Un par de minutos más, y creo que estas listo. ¿Sigues dispuesto a dejarme que te folle, hijo? — dijo con cara de estar entre temeroso de rechazo, pero lleno ilusión por mi predisposición a que lo hiciese. — No hemos llegado hasta aquí para nada, ¿verdad papá? — dije sonriéndole. Mi padre regresó a su tarea de dilatarme, mientras que yo regresaba a realizar mi felación a su deliciosa herramienta. Cuando él estimo que estaba preparado, me pasó la crema y dijo: — Fernando, ¿puedes lubricar mi polla con la crema? ¿Qué postura te gustaría que intentáramos para la primera vez? — preguntó ansioso por escuchar mi respuesta. — No lo sé, papá. He escuchado que para la primera vez, es mejor sentarse sobre ella para que el que recibe controle la profundidad, pero siempre he soñado con que la primera vez fuese mirando a esa persona a la cara, memorizando el rostro que iba a tomar mi virginidad — explique. — ¿Y quien pensabas que iba a ser esa persona, hijo? — preguntó buscando sinceridad. — Pues pensé que sería Carlos, mi novio, pero si te soy sincero, también soñé con que fuera el tito Rubén o la tita Marta — respondí algo avergonzado. — ¿Carlos es tu novio? ¿Por qué no nos habías dicho nada, hijo? —. — Porque descubrí que era gay ayer mismo, papá. Pero eso es otra historia, sigamos con lo que ...