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Rescatado en la tempestad (Parte 7)
Fecha: 13/01/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos
... sin querer a mi padre se le ha disparado a escopeta — dije riéndome a carcajadas. — ¡Eres un demonio, sobrino! — dijo él seguido de unas cuentas carcajadas. Tras ese momento de diversión, ayudé a mi padre a limpiar bien su espalda, y su zona anal, incluso llevando la alcachofa de baño a su culo y limpiándolo con mis manos. Al pasar los dedos por su duro trasero me dio ganas de agacharme y comérmelo, pero estaba algo cansado de todas las folladas del día y adamas sabía que habría muchas más oportunidades para ello. Así que tras lavarle bien, llego mi turno, y mi padre me ayudo a limpiar mis partes. Cuando lo hacia él intentó coger mi polla para devolverme la paja, pero le paré y dije: — está bien, papá, a partir de mañana vuelvo a casa, vamos a tener tiempo de hartarnos, déjame recargar la munición por si el tío esta noche quiere follarme otra vez, vale? —. Mi padre sonrió y me dio un beso en los labios, pero para entonces había soltado la polla y se conformaba con lavarme los huevos y la zona de mi culo, aunque sin reprimirse las ganas de introducir un dedo en mi culo un par de centímetros. — Joder, papá, no desistes, ¡¿eh?! — dije haciendo que me diera un beso para acallar mis protestas, aunque obedeció y dejo mi ojete en paz. Cuando terminamos de la ducha, salimos a secarnos a la habitación, donde vimos que el tío Dani jugueteaba con su móvil. Aún estaba totalmente desnudo, con su polla en reposo, pero casi parecía que estaba lista para clavarse en el culo ...
... de cualquiera de los dos. — ¿Has visto el pollón de tu tío, Gonzalo? Ni en reposo se le baja la erección — dijo mi padre mientras se secaba sus huevos y polla con la toalla. — La tuya no parece estar mucho más relajada — dije llevando mi mano nuevamente a su rabo. Entonces comprobé que con una mano apenas podía cubrir parte de sus testículos y pocos centímetros de su polla la cual colgó por encima de mis dedos. Mi padre me miró complacido por el halago, y me dio un beso en la mejilla. El tío Dani en ese momento saltó de la cama y se fue para el baño a ducharse. Me sentí mal por haber ayudado a mi padre en la ducha, y cuando pensé en ir a ayudarle a él pensé en que me iba a arrugar como una pasa de tanta agua, por lo que decidí dejarle a solas en esa ocasión. Cuando mi tío Dani salió del baño, mi padre ya estaba totalmente seco, y sentado en la cama mientras revisaba sus mensajes en WhatsApp. Mi tío salió aun chorreando agua de cada parte de su magnífico cuerpo, que unido a su bronceado por el sol, parecía aceite corporal sobre su piel. Cuando llevó su brazo a secarse la parte del cuello, su axila quedó totalmente expuesta, dejando a nuestro escrutinio la larga zona de pelo que allí ocultaba. Me tuve que contener por no ir y lamer esa zona que me había calentado simplemente el hecho de poder observarlo sin tener que reprimirme. ¿Cómo era posible que después de follar por la tarde con mi tío, y por la noche con papá, Roberto y él aun tuviera ganas de sexo? Me ...