1. Rescatado en la tempestad (Parte 7)


    Fecha: 13/01/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos

    ... de su enorme miembro, consiguiendo un placer mutuo difícil de describir.
    
    Tras una ultima ducha, nos vestimos y nos dispusimos a dejar la habitación. Cuando bajamos a recepción, el joven recepcionista, un chico guapísimo de unos 35 años y ojos verdes azules nos preguntó que como había sido nuestra estancia, a lo que mi tío no dudo y dijo: — han sido dos días inolvidables, realmente ha sido una estancia magnifica —. El chico sonrío cortésmente satisfecho de que hubiéramos estado tan bien en el hotel, pero era ajeno a que las palabras de mi tío no iban dirigidas al lugar, sino a los hechos que en aquella habitación 305 del hotel habían acaecido esos dos últimos dias.
    
    Cuando salíamos por la puerta del hotel, recibí una llamada telefónica de Fernando, que en un principio intenté ignorar, al menos pretendía esperar a estar a solas, pero que ante su insistencia, terminé atendiendo.
    
    — Hola Fernando, estoy saliendo del hotel con mi tío, voy a despedirme de él, ¿te puedo llamar en un par de horas? — pregunté intentando cortar la llamada a la vez que daba una razón para no atenderle.
    
    — Hola Gonzalo… está bien, pero por favor, no olvides llamarme, es algo importante — dijo con tono de preocupación.
    
    — ¿Va algo mal? — pregunté preocupándome por su tono.
    
    — No, bueno, si… en fin, es difícil de explicar. Es más, quizás sea un poco difícil de contarlo por teléfono, ¿puedes pasarte por casa?, voy a estar solo hasta el mediodía y hablamos tranquilos — preguntó con un tono de ...
    ... ruego mas que evidente.
    
    — Está bien, me despido de mi tío y tras dejar mis cosas en casa, me voy para allá, ¿me mandas la dirección por WhatsApp? — dije sintiéndome preocupado por si le había pasado algo malo.
    
    Tal como había planeado, dejé a mi tío junto a la entrada del metro de Retiro, aunque no de la forma que a mí me habría gustado, pero me dijo que nos veríamos muy pronto, por lo que me conformé tras despedirnos con un abrazo y un beso en la mejilla y me fui para casa.
    
    Tras dejar la ropa que el tío me había comprado para aquellos dos días, el encontrar la casa vacía y tranquila me lleno de una felicidad difícil de describir. No iba a echar de menos a esa madre que inexplicablemente no quería a su hijo, y mis hermanas mimadas y egoístas iba a ser incluso más fácil de olvidarme de ellas.
    
    Antes de salir de casa, pasé por el dormitorio y vi que mi padre había dejado la ropa sucia sobre la cama totalmente revuelta. Y no le culpaba, porque apenas había tenido tiempo de dormir, por lo que recogí la ropa, y la llevé hacía la lavadora que estaba en la cocina. Poco a poco fui metiendo todas las prendas de su ropa en la lavadora, pero cuando cogí su calzoncillo me excitó pensar que había albergado la gloriosas polla y testiculos de papá, y no pude evitar llevar la prenda a mi nariz y aspirar ese olor a detergente y sudor limpio de mi padre, que me hizo empalmar rápidamente.
    
    No tuve más opción que llevar mi mano a mi paquete para acomodar mi polla en el calzoncillo, y ...
«1...345...29»