1. Rescatado en la tempestad (Parte 7)


    Fecha: 13/01/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos

    ... Tu madre no es capaz ni tan si quiera de hacerme una mamada β€” dijo cogiendo confianza.
    
    β€” ¿Y se lo has pedido? β€” pregunté.
    
    β€” Pues claro que sí, pero es que hace unos años, cuando lo intentó por primera vez, cuando me descuidé di un fuerte empujón y casi se atragantó. Estuvo tosiend más de un minuto. Desde ese momento decidió que las mamadas se había acabado β€”.
    
    β€” ¿Y no sé, has probado con que te lamiera tus zonas erógenas, algo para que disfrutaras y te relajaras, papa? Quizás así la hubieras tratado algo mejor, ¿no? β€”.
    
    β€” ¿Qué cojones es eso de zonas erógenas? β€” preguntó totalmente perdido.
    
    β€” Joder, papá, pues las zonas erógenas, lugares que las personas encuentran placer al estimulárselas. Por ejemplo, a muchas personas les gusta que le chupen las tetas, otros disfrutan que le chupen los testículos o el perineo, que por si no lo sabes, es la parte que va entre los testículos y la zona anal β€”.
    
    β€” Joder, que nombres más raros, pero voy cogiendo la idea, hijo β€”.
    
    β€” Eso es, otras personas les gusta que le laman las orejas o incluso los dedos de los pies, y hay bastantes personas a las que le gusta mucho el beso negro β€” explique.
    
    β€” ¿Qué es eso del beso negro? β€” pregunto haciéndome abrir los ojos como platos.
    
    β€” ¿De verdad no sabes eso? ¿Pero qué sabes tú de sexo, papá? β€”.
    
    β€” Pues por lo visto, nada en comparación contigo, hijo β€”.
    
    β€” Papá, un beso negro es que te coman el culo β€” dije finalmente mirándole a los ojos para ver su reacción.
    
    β€” Si, es ...
    ... verdad, un amigo me lo comentó una vez que alguien le había hecho eso y le había gustado mucho β€”.
    
    β€” Es una pasada, papá β€”.
    
    β€” ¿Y tu como lo sabes, Fernando? β€” dijo poniendo un tono de voz más serio al escuchar mis palabras.
    
    En ese momento me percate de mi metedura de pata, pero ya no había vuelta atrás a tener que contarle porque lo sabía.
    
    β€” Vale, me dices como terminó lo tuyo con mamá y te cuento por qué lo sé, ¿vale? β€” dije intentando buscar la forma de explicarme sin que me arrancara la cabeza al hacerlo.
    
    β€” Vale, trato hecho β€” dijo con tono de curiosidad, como si le hubiera despertado la curiosidad de repente.
    
    β€” Pues resulta que cuando se la metí a tu madre, cuando la tenía a mitad de camino, ella dijo que no siguiera más allá, que ya le dolía bastante con eso. Así que con mucho cuidado empecé a hacerlo… β€”.
    
    β€” Dilo como Dios manda, papá… β€”.
    
    β€” Vale… empecé a follármela, pero después de tanto tiempo sin hacerlo, me desboqué y sin querer le di una fuerte embestida y casi se la metí hasta el fondo, haciendo que diera un fuerte grito de dolor y de un empujón me quitara de encima de ella β€” dijo casi echándose a llorar.
    
    β€” Ya entiendo… ¿Y qué pasó después? β€”.
    
    β€” Pues lo que jamás me imaginé, me insulto y me dijo de todo, que era una mala bestia que no sabía controlarme. Que la había metido hasta el fondo a propósito, sin tener la más mínima consideración por ella. Yo empecé a disculparme, intentando hacerle saber que no había sido premeditado, pero me dijo que ...