1. Cristina, el amigo del colegio 2


    Fecha: 15/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos

    ... alguien le entraba la gusa o para bajar el nivel de alcohol en sangre, que ya empezaban algunos a denotar falta de coordinación. La fiesta se alargó hasta las 3 de la mañana que partían los autobuses con rumbo a dejar a la gente en las paradas previstas, porque sabíamos que habría excesos y no queríamos que nadie condujera esa noche y diera algún disgusto.
    
    A las 3 y media ya solo quedábamos el personal del hotel y nosotros dos, que nos fuimos para la habitación que teníamos preparada. Nos apeamos del ascensor y le dije a Cristina que esperase, abrí la cerradura y después dejé la puerta abierta de par en par, la tomé en mis brazos y, sin ningún tropiezo, la pasé por el umbral de la puerta. No tuve excesivo problema en cuanto a cargar con ella, porque no pesa nada, pero sí con los últimos copazos que llevaba encima, tanto brindis nos había pasado factura a los dos. La dejé sobre la cama, le di un beso suave y fui a cerrar la puerta. Cuando volví ella estaba peleándose con la hebilla de uno de los zapatos, fui a ayudarla.
    
    -Gracias, me están matando estos puntos zapatos.
    
    -¿Mejor así?
    
    Le masajeé los pies cubiertos de medias finas blancas con delicadeza y ella respondió afirmativamente, sonreía como una cría mirándose el anillo en el dedo, me acerqué a ella y la besé, tumbándola boca arriba en la cama. Los dos estábamos un poco borrachos así que le dije que iba a abrir la ventana un poco para que entrase un poco de brisa fresca, me levanté y, mientras iba lanzando los ...
    ... zapatos por el suelo para estar más cómodo yo también, llegué a la ventana, separé las cortinas y abrí, una suave brisa me golpeó en la cara, era una ventana de cuerpo entero, que terminaba en una barandilla de hierro forjado para evitar caídas. Me apoyé en la barandilla fría y mi ahora mujer se apoyó a mi lado, estuvimos viendo las estrellas un rato, no había ni una farola alrededor, por lo tanto observar el cielo nocturno era maravilloso, estuvimos así un rato hasta que ella se retiró de mi lado y se colocó detrás de mí.
    
    Pasando sus manos alrededor de mis caderas soltó el cinturón y desabrochó el pantalón, después tiró de mi ropa hacia el suelo, dejando todo al aire de cintura para abajo.
    
    -En este balconcito nos pueden ver desde fuera.
    
    -Shhhh, son las cuatro de la mañana, se ha ido todo el mundo y está todo apagado, quien coño nos va a ver, relájate.
    
    Era cierto, en ese momento la única luz que teníamos era la de la luna llena, no había ni un alma en ese monte, así que decidí averiguar qué se le había ocurrido.
    
    Cristina se acuclilló detrás de mi y hundió su cara en la raja de mi culo, se esforzó en lamer toda mi raja y mis huevos desde atrás, resultaba bastante excitante la escena, vestida de novia así y en esa postura. Volví a mirar hacia el firmamento sintiendo su lengua entrando y saliendo de mi ojete, notaba el goteo de su saliva cayendo. Me estaba babeando en exceso el culo, ya me daba cuenta de lo que me esperaba. Metió un dedo y después lo acompañó otro, ...
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