1. Me enseñó un sexo que desconocía (parte 2)


    Fecha: 15/01/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Montes Federico, Fuente: CuentoRelatos

    ... de aflojarme y recién ahí me besó un largo rato, jugando con su lengua en mi boca mientras sus manos me quitaban corpiño y bombacha a la vez que descubría que él estaba ya desnudo.
    
    Lo que siguió fue, para mí, un aprendizaje de un sexo suave, lento, meticulosamente intenso parte por parte. Me acarició con dedicación desde los pies a la cabeza, haciéndome sentir los placeres ocultos en cada parte de mi cuerpo. Estuvo varios minutos apoyado contra mi espalda acariciándome mientras besaba mi nuca y lamía mis orejas. Todo era como una miel de caricias sabiamente dadas y, cada vez que yo quería apurarme, me abrazaba y me decía que disfrute, que deje que el placer me penetre.
    
    Tardó ni se cuantos minutos antes de tocar mis tetas, lamer mis pezones, acariciar mi vulva, lamerla, meterle sus dedos juguetones, recorrer mi cuerpo con su lengua, besarme mientras jugaba con mis pezones. Yo volaba entre nubes y tuve dos orgasmos. En cada uno me abrazó y volvió a decirme que los disfrute, que permita que mi cuerpo los sienta en toda su intensidad.
    
    En un momento se acostó y puso su brazos a los lados, yo pasé a darle besos y caricias y terminé bajando a lamer su pija (que era normal, medio gordita) mientras el me acariciaba la espalda, la cola y la cabeza.
    
    -“Me encanta como sos. Tenes una sensualidad hermosa”.
    
    Al rato me llevó a ponerme a caballito de él y me hizo cabalgarlo con un vaivén que hacía rozar su pija en mi conchita hasta que no pude más, la tomé con la mano y la ...
    ... llevé a la puerta de mi vagina. Lentamente fui bajando hasta tenerla toda dentro, mientras él se quedaba mirándome y me dejaba hacer. Puse mis manos en su pecho y empecé a moverme y disfrutarlo.
    
    -“Que linda que sos Irina. Me encanta verte cabalgarme”.
    
    -“No mientas, no soy tan linda”
    
    -“Estoy seguro que sos hermosa, al menos en lo que yo disfruto de una mujer. No me llaman la atención ni las grandes tetas ni un enorme trasero. Me gusta la mujer sensual, segura, inteligente, libre y flaquita. Me gustás mucho, en serio”.
    
    -“Mirame, me gusta que me mires y me gusta que te guste. Vos me encantás. Tu sexo me encanta”.
    
    En silencio seguí moviéndome libremente, llevando su pija a acariciarme mientras rozaba mi clítoris contra él. En tanto, él me acariciaba los muslos y las piernas (descubrí que me gustaba mucho), me tomaba de las nalgas y jugaba con mis tetas. El orgasmo me llegó de golpe, jadee, grité y gemí mientras sus brazos me sostenían y después me derrumbé sobre su cuerpo. Me abrazó y empezó a acariciar mi cabeza y espalda suavemente un largo rato hasta que me repuse.
    
    -“Gracias”, le dije.
    
    -“¿Por qué?”.
    
    -“Porque te preocupás en que disfrute mis orgasmos, me acompañas. No sé, no es lo habitual. Me encanta, disfruto más.”.
    
    Me dio un beso y me volvió a abrazar. Al rato me tomó la cola y me hizo mover suavemente para volver a parar su pija que aún estaba dentro mío. Le pregunté si había acabado y me dijo que no, pero que había disfrutado enormemente de mí y ...