1. Me recuperé del accidente gracias a mi madre


    Fecha: 16/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Amateur, Fuente: CuentoRelatos

    ... apagado dejando caer su cabeza sobre mi pecho y mirando fijamente mi Instrumento, enseguida me limpió y se acostó a dormir, yo me quedé dormido también.
    
    Pasaron dos días, la señora me había dado de comer (yo solo no podía) y pasado un tiempo yo noté molestias en mi pene, sin más este se estaba levantando y comenzó a hacer una gran carpa en la sábana, la señora se fijó y me la retiró de encima, el pene quedó rígido apuntando al techo, ella se quedó mirándolo fijamente y con una de sus manos se acarició los pechos sobre el suéter que tenía puesto, bajó la sábana y salió de la habitación, a los pocos minutos regresó y cerró la puerta con llave, me quedé asombrado la señora se quitó el suéter y el sujetador, tenía una tetas gruesas y firmes con unos grandes pezones totalmente erectos.
    
    Mi asombro siguió en aumento cuando la señora volvió a retirar la sábana pero en lugar de acariciar mi pene con la mano esta vez lo hizo con la boca como había hecho aquella vez Sofía y mientras chupaba afanosamente mi pene ella se acariciaba sus hermosas tetas, esta vez un gran chispazo iluminó mi cerebro y sin mas empecé a descargarle grandes chorros de líquido blanco en su boca, ella la retiró rápidamente y su cara se puso perdida, esta vez si creo que realmente lancé una sonrisa…
    
    –De modo que te hizo gracia ponerme así de perdida ¡He bandido!
    
    Ella se limpió y seguidamente salió de la habitación, yo estaba incómodo, recordaba cuando Sofía después de hacérmelo con la boca se metió mi ...
    ... pene en su agujero y me había gustado tanto, notaba algo confuso pero obsesivo, comenzaba a tener reacciones casi inconscientes, sin saber como a veces realizaba movimientos y mi cabeza comenzaba a coordinarlos, comenzaba a tener sensaciones cada vez más fuertes y ahora mi pene comenzaba a reaccionar solo con mirar a la señora.
    
    Una tarde la señora estaba leyendo un libro sentada en un sillón situado al lado de mi cama, lo que leía debía ser excitante porque abrió sus piernas y una de sus manos acarició sus muslos suavemente, fue subiendo su mano lentamente hasta llegar a sus bragas, yo la estaba viendo y en mi cabeza comenzaron a saltar chispazos, mi pene comenzó a levantarse de improviso y sin poder evitarlo lancé un gemido, ella elevó su mirada del libro y la dejó clavada en la carpa que hacia mi pene, dejó el libro y levantó la sábana, acarició suavemente mi pene con la punta de sus dedos, como pensativa, dudando de lo que haría…
    
    Sin mas se desnudó totalmente, al igual que había hecho Sofía se subió a la cama, se colocó sobre aquella barra candente y con su mano la condujo directamente a su agujero, muy lentamente, parecía que le dolía, bajaba un poquito, paraba, subía y volvía a bajar hasta que le entró totalmente, entonces empezó a bajar y a subir suavemente, su agujero me emitía pequeñas vibraciones, mi cabeza comenzó a entrar en ebullición y comencé a gemir, las luces en mi cerebro cada vez se hicieron mas brillantes, mis manos comenzaron a elevarse lentamente y ...
«1...3456»