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Una mansión que acoge infinidad de orgías (8)
Fecha: 16/01/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: El Manso Embravecido, Fuente: CuentoRelatos
Una vez que ya se quedó sola Marisol en la garita, al haberse marchado su compañero Julián, esta comenzó a hacer zapping por los diferentes monitores que conectan con las habitaciones. En la habitación 4 observa que hay tres parejas muy apuestas y atractivas. Cada una de ellas pone en práctica una postura diferente del Kama Sutra. La primera pareja está compuesta de un chico de 1,90 m, rubio y con ojos azules. La chica andará en el 1,70 m y es pelirroja y con pecas. Los dos parecen dioses bajados del Olimpo. Ella está de pie, contra la pared, y se agarra a unas anillas. El chico la está empotrando con saña. A veces se la enchufa en el coño y otras veces lo hace por el ano. Va alternando las entradas, pero sin perder la comba y el ritmo. La segunda pareja la componen un maromo de 1,86 m, rapado al cero y con una copiosa barba. La fulana medirá 1,65 m, pelo corto y con labios muy carnosos e hinchados. Esta pareja también está de pie, con la diferencia de que la hembra está colgada, como un koala, del cuello del mocetón. Las hermosas y contorneadas piernas las coloca rodeando la cintura del chaval. Este, sujetándola bien por las cachas, va marcando el ritmo. Gracias a sus desarrollados y considerables bíceps y tríceps, no le cuesta nada subir y bajar el cuerpo de aquella cortesana, para así proporcionarle placer y su correspondiente orgasmo. La tercera pareja la forma un chaval de 1,70 m, pelirrojo y algo escuchimizado. La hembra es una auténtica loba. Una rubia ...
... despampanante de ojos negros y con el cuerpo lleno de tatuajes. Esta pareja practica la postura del sofá (él sentado y ella a su vez sentada sobre él, pero dándole la espalda). El ritmo del fuelle lo marca la chica. El chico bufa, le cuesta mantener la concentración para no correrse tan pronto. La golfa marca un buen ritmo de mete-sacas. A veces, la furcia, se la mete por el culo, y aunque entra de forma más trabajosa, no por ello baja el ritmo. Así estuvieron una buena media hora. El acaloramiento les daba un cierto brillo a sus cuerpos desnudos. Los cabellos comenzaban a estar un poco chorretosos, por el sudor. El primer chaval, cuando se corrió, lo hizo sobre las nalgas de la chica. Esta, después, fue pasando sus dedos por la zona encharcada. Recoge algunos restos de esperma y se los lleva a la boca, para saborearlos. Puso cara de que le agradó. La segunda pareja se corrió al unísono, quedando enganchados algún tiempo más. Cuando la chica decide descolgarse del chaval para ir a buscar una cerveza, se observa cómo se le va escurriendo el semen por los muslos. El tercer chaval se vació en el trasero de la manceba. Con las palmas de las manos eleva un poco las cachas de la chica, para tener la holgura suficiente y poder petarle el culo con rudeza y conseguir una eyaculación placentera. Después, la chica, lo mandó tumbarse en el suelo. Ella se colocó en cuclillas sobre su cara y le vació todo el esperma para que lo saboreara, y ya de camino, que le pegara un buen ...