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Una mansión que acoge infinidad de orgías (8)
Fecha: 16/01/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: El Manso Embravecido, Fuente: CuentoRelatos
... morreo al ano. Marisol se puso tan cachonda que no pudo resistir el llamar a esa habitación, para que los tres maromos fueran a la garita de seguridad y tirárselos a un tiempo, en su noche de guardia. Los chicos aceptaron. Mientras esperaba la llegada de los tres guarros, Marisol hizo zapping a la habitación 1. Allí se encuentra una condesa muy peripuesta. Pertenece a la directiva de la mansión El Edén y es una de sus mayores accionistas. Es una mujer de unos 66 años, 1,60 m de altura y con casi 100 kg de peso. Su cuerpo es como un colchón de agua. Es muy fofa, no es de carnes prietas. La mujer está sentada sobre la cara de un puto. La cama en la que se ubican es de estilo rococó, muy señorial. Ella ni se mueve. No hace el menor gesto de frote intentando buscar su propio placer. Tampoco hacía falta. Por la cara de golfa babeante que pone, se nota que el chico le está trabajando los bajos a conciencia. Aunque no se ve nada (por el inmenso volumen corporal de la señora), es obvio que el gigoló le proporcionó, por lo menos, tres orgasmos en lo que llevan de sesión de cunnilingus. –Siempre habrá clases, cariño. Siempre habrá quien esté arriba, gozando de los placeres de la vida y de buenos orgasmos, y quien esté abajo, haciendo el trabajo sucio de lamer culos y rajas ensangrentadas. Por lo menos, conmigo, no tendrás la preocupación de si te vas a tragar restos de la menstruación, ¿verdad? –dijo la condesa, con sorna, y soltó unas carcajadas. Por fin llegaron los ...
... tres chicos a la garita. Aunque Marisol solo tiene 26 años no se amedrenta ante tanto macho musculado. Al que mide 1,70 m, por ser 5 cm más bajito que ella, lo convertirá en el esclavo del grupo. Le encanta utilizar a uno de sus amantes, cuando monta orgías, como chivo expiatorio, y así vengarse de la sociedad patriarcal en la que le tocó vivir. Marisol se desprendió de su uniforme en un santiamén. Ellos venían en albornoz y quedaron en pelotas en un plis plas, también. Sus rabos, en vivo y no a través del monitor, se veían más grandes y gordos. Se nota que utilizan bombas de vacío para muscular y alargar, más aún si cabe, aquellas nada despreciables pollas. Marisol, al ver la copiosa barba de uno de ellos, se acordó de que tenía que pedir cita con la habitación 25, que es una sala de rasuración (una mezcla de salón de belleza, peluquería y barbería). Marisol acude a este lugar una vez por semana. Cambió al monitor 25, para observar qué ocurría en la Sala de Rasuración. La Sala de Rasuración tiene 20 sillones. Un biombo separa los sillones utilizados por hombres de los utilizados por mujeres. Allí se rasura la parte del cuerpo que el cliente pida. Las zonas más rasuradas en esta sala son las axilas, el pubis (con todo su contorno), y las piernas. Los y las maestros tienen unos ayudantes. Hay ayudantes que se dedican a utilizar sus bocas y lengua a modo de bálsamo. Lamen y besan las zonas del cuerpo recién depiladas, para que las clientas no sientan demasiado el ...