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Barr
Fecha: 17/01/2026, Categorías: Gays Autor: Max, Fuente: TodoRelatos
... Gerónimo, sin pensarlo demasiado. Abrió la puerta sin golpear. Y entonces se quedó helado. Gerónimo estaba de espaldas a él. Solo en bóxer. Leandro no pudo evitar fijarse en cómo resaltaban sus músculos, en la forma de su espalda, en la curva de su… Sacudió la cabeza, como si eso pudiera borrar la imagen de su mente. —Voy a salir a comprar algo. No pudo decir más. No pudo razonar. Solo tomó su remera mojada y salió de la casa. ¿Puede ser que tenga estos pensamientos sobre esa persona? Que también era un hombre. ¿Puede ser que se sienta así por un hombre? También se planteó si volver sería lo correcto. Después de un rato de estar caminando sin rumbo fijo, por un momento no se sintió seguro de volver a ese lugar. Tenía un par de ideas encontradas en su interior, por un lado quería y por el otro no. El timbre de su celular lo hizo reaccionar y volver a la realidad, era una llamada de su padre, quien quería saber qué estaba haciendo, ya que había estado todo el fin de semana sin contestar los mensajes de su familia. Cuando atendió, su padre empezó a hablar sobre lo irresponsable y débil que era, que aún no entendía cómo podía ser el empresario que era. Que debería conseguir una mujer, casarse y tener hijos. Era el mismo discurso de siempre. Ya se estaba cansando de que su padre lo tratara como la peor persona del mundo. Él creía que lo que decía su padre tenía algo de razón... en realidad, se lo había repetido tantas veces que ya estaba ...
... empezando a creerle. Sin pensarlo, cortó la llamada. Su padre volvió a intentar comunicarse, pero no le respondió. Decidió que no quería ser un cobarde y por lo tanto comenzó a caminar rumbo a la casa del padre y su hija. Al entrar en la casa, lo invadió el olor a pañal sucio, pero lejos de molestarlo, le sacó una sonrisa. Porque, a pesar de ser un olor fuerte y desagradable, sentirlo dentro de esa casa le causó un sinfín de sensaciones. Se acercó al cuarto de la pequeña y miró desde la puerta cómo el padre batallaba con su hija para ponerle el pañal. Sonrió ante la escena. El padre, al darse cuenta de que estaba siendo observado, giró y, al ver al visitante, le sonrió. Se acercó a la familia, y entre risas y juegos ambos lograron vestir a la niña. Le pusieron un vestido abrigado, perfume y la peinaron. Esa noche comerían en la terraza. Mientras uno preparaba la parrillada y jugaba con la nena, que parecía no querer dormirse, el otro preparaba la ensalada y, de reojo, miraba a la niña y al visitante. Cada tanto cambiaban de puesto para jugar con la pequeña. Siempre tenían una cerveza en la mano y el partido estaba puesto en la televisión. Ambos festejaban los goles de su equipo. Al terminar de comer, y una vez que la niña se había dormido profundamente, se dieron cuenta de que estaban ebrios y que era muy tarde. El visitante no podía volver a su casa por su condición, por lo que decidió quedarse a dormir allí. Se acostaron en la cama, sólo con el boxer puesto. No era ...