1. Barr


    Fecha: 17/01/2026, Categorías: Gays Autor: Max, Fuente: TodoRelatos

    ... Gerónimo, consciente de cada movimiento, se quitó los pantalones con cuidado, como si quisiera prolongar ese momento. Solo se dejaron los boxers puestos, todavía no creían que fuera lo correcto verse desnudos por completo.
    
    Se acostaron en la cama, sus cuerpos alineados, pero aún separados, mirando al techo. El roce de sus cuerpos al moverse les recordó lo cercanos que estaban, pero también lo distantes que se sentían al mismo tiempo. El aire entre ellos se volvía más denso, cargado de inseguridad, pero también de deseo reprimido.
    
    —Una vez leí en una revista que existen distintos tipos de roles: pasivo, activo o versátil… No sé qué hacer ni qué decir… —Yo también había escuchado sobre eso… tampoco sé qué hacer… cómo actuar… —¿Y entonces? ¿Cómo haremos que esto funcione? —No sé. —Creo que deberíamos dejar que todo fluya. Es muy reciente, tanto para ti como para mí… Creo que deberíamos esperar… Cuando llegue el momento, definimos nuestros roles, o tal vez no… podemos ser un poco de esto, un poco de aquello. —Sí, tienes razón, ponernos a pensar en eso ahora no sirve de nada… debemos dejar que todo fluya, ir despacio… podríamos empezar durmiendo… abrazados. —¿Quieres abrazarme? —¿Quieres que te abrace? —Yo pregunté primero. —Sí, me gustaría. —A mí también. —¿Puedo pedirte que me des un beso? —No puedes pedírmelo… creo que a partir de ahora solo puedes dármelo, sin pedir permiso.
    
    Gerónimo se acercó más, y el roce de sus cuerpos se volvió más cercano. Esta vez, el beso fue ...
    ... más profundo, más urgente, más ansioso. Se sintieron los latidos acelerados de sus corazones al unísono, la suavidad de los labios de Gerónimo contra los de Leandro, pero esta vez, el contacto fue más pleno. Las manos de Leandro se deslizaron por la espalda de Gerónimo, sintiendo la tensión en su musculatura, la suavidad de su piel. El contacto se volvió más atrevido, las yemas de los dedos recorriendo la curva de su espalda, mientras Gerónimo, con cautela, se acercaba más, rozando la piel de su abdomen.
    
    Era evidente que ambos querían avanzar un poco más, pero el miedo seguía siendo más grande que el deseo. Por un instante, ambos se detuvieron, respirando profundamente, compartiendo la misma sensación de incertidumbre.
    
    Esa noche, Gerónimo y Leandro durmieron abrazados, haciendo cucharita, sus cuerpos pegados en la oscuridad, como si quisieran fundirse el uno con el otro. Cada respiración era un pequeño consuelo en la incertidumbre. Esa noche, Sabrina no se despertó en toda la noche. Todos los que estaban esa noche en esa casa durmieron como nunca antes habían dormido.
    
    Cuando la mañana llegó y el sol iluminó suavemente la habitación, los dos despertaron con sonrisas en sus rostros. Habían pasado la noche juntos, abrazados, compartiendo el calor de sus cuerpos, pero lo que realmente los unía no era solo la cercanía física, sino una conexión más profunda, algo que ni siquiera ellos comprendían por completo, pero que sentían en lo más hondo de su ser. No había miedos, ni ...
«12...242526...30»