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Cayendo en la red (4)
Fecha: 19/01/2026, Categorías: Control Mental, Autor: Xella, Fuente: CuentoRelatos
... que hacía. Comenzó a acariciar el coño con un par de dedos, acariciando e introduciéndolos poco a poco, primero uno, luego otro, luego volvía a introducir la lengua… Cuando metió los dos dedos, comenzó a masturbar a Amanda. La mujer estaba chorreando y la dependienta comenzó a limpiar los jugos que habían escurrido hacia su apretado ojete, haciendo círculos alrededor de él, notando como Amanda disfrutaba de cada lametazo. Comenzó a introducir la lengua hasta donde podía, notando como los músculos del ano cedían a la presión de su lengua, permitiéndole avanzar cada vez un poquito más. Jake estaba disfrutando con la increíble mamada que estaba recibiendo, esa mujer era una zorra de cuidado, le chupaba la polla como si fuese el caramelo más sabroso del mundo. Además, sin apenas tocarla ya se había corrido una vez y eso en vez de hacer que se relajase y bajase el ritmo, parece que la animó a continuar con más ahínco. Amanda se tragaba su polla hasta el fondo una y otra vez, lentamente, la sacaba hasta el capullo, lo lamía un par de veces mirándole a los ojos y volvía a introducirse el enorme falo hasta dentro. Jake estaba a punto de correrse, pero no quería hacerlo hasta probar el coño de esa preciosidad. Sacó la polla de golpe y, al hacerlo, Amanda intentó seguirla hasta donde llegaba para poder volver a devorarla. -Cambio, me toca a mí el coño. Aprovéchala porque hace maravillas con la lengua. La dependienta dejó el coño y el culo de Amanda, lo que dejó a la ...
... mujer con una especie de sensación de abstinencia, deseando que la llenaran de nuevo, que la usasen y la follasen hasta reventarla. Jake se situó entre las piernas de Amanda y, sin miramiento ninguno se la introdujo de una fuerte estocada, arrancando un gemido de la mujer. La dependienta, en cambio, se tomó algo más de tiempo para prepararse. Primero, se despojó de su ropa interior y luego, ayudándose de un par de banquetas, se subió a la silla donde estaba Amanda, situándose a horcajadas sobre su cara mirando en dirección a Jake. Separándose las nalgas, descendió su estupendo culo sobre la cara de la mujer, sentándose sobre ella. Amanda tenía el coño de la dependienta directamente sobre su boca y la nariz sobre su ano. Al principio pensó que la iba a asfixiar, pues había dejado caer todo su peso sobre su cara, estaba literalmente sentada sobre ella, pero después de unos segundos aflojó la presión, permitiéndola respirar. Esta rutina se repitió varias veces, la dependienta se sentaba en su cara, meciéndose adelante y atrás, masturbándose con ella y, a los pocos segundos la dejaba respirar unas bocanadas de aire. Amanda nunca había probado algo así, pero sentirse tan sometida, tan a merced de la mujer la estaba volviendo loca, (…Solo un objeto…) “Sólo soy un objeto” pensó, “Una perra para dar placer” (…Una buena perra…) y eso, sumado a las embestidas que Jake le estaba proporcionando hicieron que llegara al orgasmo de nuevo. Cuando la dependienta se separaba de ella, ...