1. Cayendo en la red (4)


    Fecha: 19/01/2026, Categorías: Control Mental, Autor: Xella, Fuente: CuentoRelatos

    -¿H-Hola? -Balbuceó Amanda.
    
    El hombre se dio la vuelta y la miró de arriba a abajo, pero no dijo nada.
    
    -Eh… Venía… venía a hacerme…
    
    -Un par de piercing. -La cortó la dependienta, que acababa de entrar a la sala.- En los pezones.
    
    El hombre seguía callado, sin decir nada. Se dio completamente la vuelta y se acercó a Amanda. Era un hombre fuerte y musculoso, estaba sin camiseta y tenía el torso repleto de tatuajes. Rodeó a Amanda mirándola detenidamente y se paró frente a ella, mirándola a los ojos. Amanda, avergonzada, apartó la mirada, lo que provocó que una ligera sonrisa apareciese en los labios del hombre.
    
    -Quítate la ropa. -Dijo el hombre
    
    -¿Q-Que? -Amanda no se lo esperaba
    
    -Que te quites la ropa ¡No querrás que te haga los piercings a través de ella!
    
    Insegura, Amanda comenzó a bajarse el top y, momentos después, a desabrocharse el sujetador.
    
    Sus tetas quedaron colgando ante los dos observadores.
    
    -Buen material… -Comentó el hombre, acariciando sin miramientos las tetas de Amanda.
    
    Un escalofrío recorrió a la mujer ante el contacto. Su mente se pobló de imágenes de ella siendo follada por ese hombre, de rodillas tragándose su polla o a cuatro patas siendo sodomizada por él. Se ruborizó al instante al darse cuenta de sus pensamientos (…Sólo eres un objeto, tu misión es dar placer…)
    
    -¿Voy preparando todo, Jake? -Preguntó la dependienta.
    
    -Claro, por aquí está todo preparado, ¿Verdad, pequeña? -Mientras decía eso, comenzó a acariciar los ...
    ... pezones de Amanda con sus pulgares. Éstos reaccionaron al instante poniéndose como una piedra. Un suave gemido salió de la boca de Amanda, como dando la razón al hombre.
    
    Jake soltó los pezones de Amanda y, arrastrándola por un brazo, la colocó en la silla.
    
    El sillón donde la habían colocado la resultó bastante raro. Tenía soporte tanto para los brazos como para las piernas, y parecía que estaban artículados. Jake se encargó de colocarla perfectamente sobre todos los soportes y cuando acabó, la dependienta comenzó a abrochar unas correas para sujetar sus brazos y piernas.
    
    -¿¡Que están haciendo!? -Exclamó Amanda, asustada. Comenzó a revolverse con fuerza para intentar liberarse, pero Jake se le echó encima para sujetarla.
    
    -¡Tranquilízate! ¡Lo que estamos haciendo es normal! ¡Es para que no te muevas mientras trabajamos y no te hagas daño! -Gritó Jake.
    
    Amanda dudó, pero no dejó de retorcerse.
    
    -Vamos, ¡Sé una buena chica y pórtate bien! -El hombre seguía luchando por mantenerla en su sitio.
    
    Entonces Amanda quedó paralizada de inmediato… Ella era una buena chica… ¿Por qué se intentaba liberar? Debía obedecer… Dejó de forcejear y permitió que continuasen amarrándola a la silla.
    
    -Vaya… ¿Ya te has calmado? -Preguntó Jake.
    
    -Eso está mejor… Pórtate bien y verás como todo es mucho más fácil… -Susurro la dependienta al oído de la mujer, ya dócil.
    
    Una vez con todo asegurado, comenzaron a preparar los instrumentos. Amanda veía como preparaban el material, veía ...
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