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En el trabajo
Fecha: 20/01/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
... pene de la vagina, asustado saque los dedos de su ano. -¡Ahhh! ¡me vengo! –grito, mientras de su vagina salían chorros de su corrida, bañando mi pene y mis vellos púbicos- ¡Ah! ¡Ah! ¡Ahhh! –siguió gimiendo y temblando, y los chorros seguían saliendo. -Ahora quiero darte por el culo –le dije. La cama era una piscina, su corrida había mojado toda la cama. La acomodé a cuatro patas, ella misma separó sus nalgas, dejándome ver su ano ya dilatado. Mi pene ya estaba mojado por su corrida, recogí un poco más de jugos de su vagina, que seguía chorreando, y embadurné mi pene. Lo apunté a su ano y empuje. Ese año ya tenía recorrido definitivamente, porque entró con mucha facilidad. Entró todo de golpe, la comencé a embestir, sin compasión, quería romperle el culo. Ella soltó sus nalgas y estas abrazaron mi pene, me movía fuertemente, vi como ella metía tres dedos enteros en su vagina y se frotaba fuertemente. Mis embestidas aumentaban en intensidad. Comenzó a temblar nuevamente. -¡Ah! ¡me corro de nuevo, puto! –dijo ella, y más chorros cayeron en la cama, empapando las sábanas- ¡córrete en mi concha! ¡lléname de leche, hijo de puta! Saqué mi pene de su ano, lo coloqué en la entrada de su vagina y era pura agua. Empujé de golpe, y comencé a moverme ferozmente. Ella seguía gimiendo y temblando, se seguía corriendo, de su vagina chorreaba su corrida, no aguanté más. Y comencé a lanzar un chorro muy grande de semen, llenándole la vagina, seguido de dos chorros ...
... pequeños. -¡Ahhh! ¡toma tu leche, perra! –dije, mientras vaciaba mis huevos dentro de su concha– te gusta la concha llena de leche ¿no puta? -Sí, mi amor, me encanta chorrear leche de la concha. Caí rendido a su lado. Me abrazo, se subió encima mío y me besó intensamente. Nos dimos un beso muy caliente. Mi mano fue directamente a su vagina, para recoger nuestras corridas que chorreaban. Le puse la mano en la boca. -Tomate nuestras corridas, puta –ordené. -Sí, mi amo –bromeó ella. -Espero vuelvas pronto para volverte a llenar de leche –le propuse. -Si, por mi fuera, me mudaría aquí y seria tu perra –respondió. Volví a besarla, esta vez tenía restos de nuestras corridas en la boca, no me importó y me tomé un poco. Nos recostamos un momento, hasta que vi la hora y ya eran las 5:45 am. Me levanté rápido. Mientras me cambiaba, Sofía se pasó a la cama de Lucia, quien, al sentir su cuerpo, la abrazó. Me acerqué, le di un beso en la boca a Sofía, que ya se estaba quedando dormida y le chupé un pezón a Lucia, en señal de despedida. Antes de salir, volteé y las vi a las dos abrazadas, desnudas. No pude contenerme tomarles una foto para el recuerdo. Me fui a la recepción, abrí de nuevo el hotel, y al sentarme en el mostrador, me di cuenta de las cámaras, las cuales había olvidado por completo. Vi las grabaciones y me di cuenta que se veía como a las 2 am entraba a la habitación, para no salir hasta pasadas las 6am. No sabía cómo borrar las grabaciones, así que rogué para ...