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La noche que cambió mi vida 2
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Josh, Fuente: TodoRelatos
... su corazón y su olor limpio y ciertamente sensual me invadieron las fosas nasales. Aspiré profundamente. Mi vista recorrió el torso, abdomen y ¡Joder! Se había quitado los boxer, estaba completamente desnudo. Su polla, que aún en reposo se me antojaba demasiado grande, descansaba lánguidamente en su pelvis. La mía pareció despertar ante esa visión, nunca me hubiera imaginado empalmándome, mirando otra polla, pero esa me tenía hechizado. Podía recrearme sin perderme detalle por estar completamente depilado. Decidí que debía moverme con extremada lentitud para salir de allí sin que se despertara, levanté muy despacio la pierna que tenía apoyada en su muslo me llamó la atención el contraste de su piel morena con la blancura de la mía. Separé mi parte inferior del tronco, ahora quedaba la parte más difícil, separar mi parte superior del cuerpo de la suya. Centímetro a centímetro fui levantando mi brazo de su musculoso pecho varonil. No tenía mucho vello, por lo que, en las zonas donde tocaban piel con piel, era como si hubieran quedado pegadas. Mi cabeza seguía en la misma posición. Sería lo último que levantaría, ya que su brazo y hombro me sostenían, pero si lo hacía bien, cuando quisiera darse cuenta sería tarde y yo estaría fuera de su alcance. ¡Mierda! Aún con los ojos cerrados, su mano tomó mi muñeca, abrió su pierna buscando la mía y entrelazándola para evitar que me moviera. Dirigió su mano a su torso y se acarició con ella, bajó por el estómago y la pasó por su ...
... ingle, polla, ahora morcillona, huevos y cara interna de sus muslos. Finalmente la posó en su verga medio endurecida y cerró mis dedos en su tronco sosteniéndola allí. Noté cómo se hinchaba en mi mano hasta endurecerse. Guio mi mano en una lenta masturbación y me soltó para que yo continuara. Lo hice, seguí subiendo y bajando la piel de su polla mirando embelesado cómo se descapullaba y tapaba con el vaivén. - Creí habértelo dejado claro anoche, habías aceptado que ya no iba a pasar más. Dije sin dejar de subir y bajar la piel de su polla. - Podrías considerarlo como una paja de despedida. Me contestó sin siquiera abrir los ojos. - ¿Te estás escuchando? A ver si te crees que cada vez que nos despidamos te voy a hacer una. Respondí acariciándole la zona baja de los huevos y el perineo. - Ahhh, si por mí fuera, siempre. La culpa es tuya por hacerlas tan bien. - Te lo dije, son años de experiencia. - Siii, espero que sólo quieras hacérmelas a mí. - ¡Oye! Dije haciéndome el ofendido. -Hablas como si fuera haciendo pajas por ahí a diestro y siniestro. Te la hago porque te pones muy pesado. - Reconoce que te gusta mi polla, no pasa nada, los dos salimos beneficiados. No respondí. - Vamos, quiero oírtelo decir. - No puedo, Si reconozco que me gusta tu polla, estaré, también reconociendo, que tengo un lado bisexual. Pero yo no soy así. Sin embargo, aquí me tienes, masturbándote de nuevo. No sé, no quiero pensar en eso ahora. Dije intentando zanjar el ...