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La noche que cambió mi vida 2
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Josh, Fuente: TodoRelatos
... charlando con unos y otros. Ni me has mirado. - Deberías agradecérmelo, es lo que querías. - Bueno, quizá es no esperara que te resultara tan fácil. Dije en un tono aún más bajo. Humedecí mis labios con la lengua, él miró y acercó sus labios a los míos hasta que se detuvo a sólo un par de milímetros. Abrí ligeramente la boca entre sorprendido y anhelante. ¿Iba a pasar? ¿Me iba a besar con otro hombre? Un escalofrío me recorrió la espalda. El primer roce de sus labios fue suave, casi imperceptible, me mordió el labio inferior y lamió de lado a lado mi boca. Mi gemido le alertó y se separó de inmediato. - ¿Es que no te importa que nos oigan? Me recriminó divertido. - Lo siento, lo siento. Dije suplicante. Volvió a hacer lo mismo, esta vez cerré la boca. Sonrió. - ¿Estás conteniendo el gemido? Negué con la cabeza cerrando fuertemente los labios. Apretó su polla contra mi ingle, lo que provocó que abriera los ojos como platos. El asintió con la cabeza. Fruncí el ceño con temor. Se tiró a mi boca y la invadió con su lengua, jugó con la mía. Nos fundimos en un beso caliente y deseado. Me abracé a su cuello y masajeé su nuca mientras su lengua hacía lo que quería. Su pelvis me presionaba contra la pared, Me levantó tanto que tuve que poner mis piernas alrededor de su cintura. Yo notaba como mi polla soltaba líquido preseminal de una manera bestial. Me estaba empotrando contra la pared. De pronto, un jaleo aún mayor nos sacó de nuestro trance. Nos quedamos ...
... parados, aunque sin separar nuestras bocas. Tuvimos que deshacer el morreo. Teníamos los labios enrojecidos y húmedos por la pasión. Tuvimos que permanecer callados tanto rato que se nos pasó el calentón. Cuando de nuevo nos quedamos solos lo separé de mí intentando marca una distancia de seguidad. - Mejor vamos a salir, estamos jugando con fuego. Dijo Siro cogiéndome de la mano para salir de allí. - Creo que somos una mala influencia el uno con el otro. Dije entre divertido y preocupado. Noté humedad en los slips, miré abajo y comprobé que tenía el pantalón manchado de líquido preseminal. Utilicé una y otra vez el secador de manos hasta que la mancha se disimuló. Salí de allí a cierta distancia de Siro y me metí en la primera puerta que enncontré para sentarme en la última silla de la última fila. Estaba perdiendo el juicio, nos habíamos besado, y lo peor, me había gustado mucho. Tenía que huir de allí como fuera. Cuando la mancha sólo fue un cerco descolorido en el pantalón salí y me fui a la habitación. Me desnudé por completo, me tapé la cabeza con las sábanas. Estaba tan agotado mentalmente que me dormí, cuando me desperté se había ido la luz del día. Cogí el móvil y revisé las llamadas y mensajes. Había algunos de Siro: - ¿Dónde estás? No consigo encontrarte entre tanta gente - Al menos dime que sigues vivo. - Vale, entiendo, no sufras más. Adiós. Inmediatamente, abrí la aplicación de mensajería y escribí: - Estoy bien, no te preocupes. Otra ...