1. Distopía de género: La metamorfosis de Julian 1 RE


    Fecha: 25/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Vera, Fuente: TodoRelatos

    El primer pensamiento de Julian fue, como siempre, un sabor. El sabor rancio del aceite de motor y el regusto metálico de la sangre seca en la parte posterior de la garganta. No importaba que las sábanas de su cama fueran nuevas —baratas, ásperas como la lija, pero técnicamente nuevas— ni que el aire de su apartamento oliera a humedad y a desesperación enlatada en lugar de a la sopa tóxica del Sumidero. El fantasma de su pasado era un amante posesivo, y le visitaba cada mañana al despertar.
    
    El apartamento era un mausoleo a la nada. Un colchón en el suelo, una mesa coja, una silla. Ni un cuadro, ni una foto, ni una planta muerta. Era un espacio tan vacío como él se sentía por dentro. Se había arrastrado fuera del infierno, había sangrado y suplicado y tragado más que orgullo para conseguir esto: cuatro paredes precarias en el borde mismo del abismo que había jurado dejar atrás. Un orgullo agrio, corrosivo, le quemaba el esófago. ¿Valía la pena? ¿El recuerdo de las manos ásperas de aquellos hombres en el callejón, no buscando su cuerpo sino el pan duro que había robado, sujetándolo contra un muro cubierto de moho mientras se reían y le llamaban «princesa»? ¿O aquella otra vez, cuando los chicos mayores lo inmovilizaron y le embadurnaron la cara con grasa de motor, no por crueldad, sino por pura diversión, para ver cómo el negro contrastaba con su piel de porcelana, llamándole «muñequita sucia»? Cada acto degradante era un ladrillo en los cimientos de este patético ...
    ... santuario. Y cada mañana, los recordaba a todos.
    
    Con un temblor que era parte frío y parte autodesprecio, se levantó. El suelo de linóleo agrietado estaba helado bajo sus pies descalzos. Se dirigió, como un autómata en una liturgia diaria, hacia el espejo de cuerpo entero apoyado contra la pared. Era lo único «caro» que poseía, una compra forzada por el sistema.
    
    En la esquina superior del cristal, unas cifras digitales de un rojo agresivo parpadeaban con su condena:
    
    `IC: 28/100 - ROL: FEMENINO - ADVERTENCIA: RENDIMIENTO INSUFICIENTE`
    
    Veintiocho. Había bajado dos puntos desde ayer.
    
    Su mirada cayó sobre su reflejo y la ira, impotente y familiar, le subió por la garganta. Allí estaba. No él. No Julian, el superviviente, el futuro policía. Allí estaba *ella*. Una criatura de piel pálida y suave, sin un solo vello que estropeara su lienzo. Unos hombros estrechos que se curvaban hacia una cintura imposiblemente fina. Las caderas se ensanchaban en un arco femenino y descarado, una invitación a ser agarradas, y sus muslos, gruesos y blandos al tacto, se unían sin dejar espacio. Su trasero, una esfera perfecta y respingona gracias a la curvatura antinatural de su espalda, parecía ofrecerse perpetuamente. Incluso su rostro era una traición. Ojos grandes, azules y húmedos, enmarcados por pestañas que parecían alas de mariposa. Labios llenos, rosados y brillantes, entreabiertos en una expresión que no era la suya. Su reflejo no le devolvía la mirada; le coqueteaba. Era el rostro de ...
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