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Mi esposa Erika subiendo temperaturas en su trabajo
Fecha: 26/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Roman97, Fuente: CuentoRelatos
Como dijimos en el relato anterior nos saltaremos la parte de la luna miel pues no hay mucho que contar. En este relato contaremos algunas cosas sucedidas en nuestro trabajo. Continuando… con nuestra luna de miel terminada nos encontrábamos en casa, listos para al día siguiente presentarnos a nuestro nuevo trabajo, íbamos a recibir nuestra orientación como protocolo a nuevo personal. Llegamos y nos recibieron, algunos doctores al ver a mi esposa obviamente empezaron a devorar con la mirada, pues siempre los objetivos de los doctores es ver a que enfermera enredan, aunque mi esposa no les hizo mucho caso. El lugar era relativamente grande, 10 habitaciones en total que no suele llenarse porque es tratamiento ambulatorio a lo mucho dura 3 días ingresados los pacientes así que se recibe casi cualquier tipo de paciente, nos explicaron protocolos, asignación eran 5 habitaciones para uno y 5 para el otro, explicaron papeleos de ingresos, que exámenes tomar para ingresos, etc. Para no aburrir pasaron las dos semanas de capacitación y orientación, por lo que finalmente estábamos listos para estar por nuestra cuenta, en el día se quedaban 3 de enfermería y en la noche 2. Aunque por desgracia el primer mes es decir marzo no coincidimos en turnos a pesar de vivir en la misma casa, no me gusta mucho estar separado de ella ni ella de mí, pero era trabajo y no había excusas, hasta que finalmente en abril logramos coincidir en diferentes turnos. Aunque una situación sucedía y ...
... recién me di cuenta la primera noche que coincidimos. Ella solía salir un tanto rápido de una habitación en específico, entonces le pregunté y confesó lo siguiente: -Verás el señor de esa habitación suele buscar a tocarme cuando me acerco a hacerle algo –dijo ella -¿Ah sí? –dije, pues esas situaciones se daban de vez en cuando en el rubro de enfermería y no solo con mi esposa o en esa clinica… -¿Pero que hace exactamente? –pregunté -O se me queda viendo el culo o apoya demás su mano entre mi culo y cadera cuando le tomo la presión –dijo ella -Déjalo que disfrute –le dije entre bromas -Lo haría, pero recuerda que no es lo mismo –dijo ella entre optimista y un tanto nerviosa -Bueno tienes razón –dije animándola. Y es que a diferencia de los vagabundos el meterse con un paciente para comenzar legalmente no es permitido, segundo es una violación a nuestro juramento y tercero arriesgábamos nuestro trabajo. Pero íbamos a “tantear” el terreno y ver que sucedía, así que fui a la habitación de ese paciente y sorpresa me llevé que ya era un señor de 65 años… Yo no lo sabía pues no era mi asignación, salí de la habitación y me fui a la estación. Al llegar a la estación me reí y le dije: -¿De un señor de 65 te preocupas? –dije riendo -¡Bah! ¡Pero manos sigue teniendo y pensamientos igual! –dijo ella -Ya, ya, tienes razón, pero si quieres tratar puedes hacerlo ya sabes que por mí no hay problema –dije ya empujándola al cometido -Está bien iré una vez ...