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Sombras (Capítulo 1)
Fecha: 26/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Darthmaull, Fuente: TodoRelatos
... algo en su tono que delataba incomodidad, como si no supiera cómo manejar esa faceta de él. Él se rió también, pero no insistió. Volvió a centrarse en el televisor, aunque su mente seguía divagando. Pensaba en cómo sería si alguien más notara lo que él veía en Laura, si alguien en esa oficina donde ella pasaba tantas horas se atreviera a cruzar una línea que él solo imaginaba. Era un pensamiento que lo inquietaba y lo excitaba a la vez, un juego mental que no sabía si quería que se hiciera realidad. Laura, por su parte, tomó un sorbo de su café y dejó que su mirada se perdiera en la ventana. No le había contado a Miguel lo tensa que estaba en el trabajo. No quería preocuparlo, no cuando ya tenían suficientes problemas con las facturas y la hipoteca. Pero no podía evitar pensar en las miradas de Carlos, su jefe, en cómo la había llamado a su oficina el viernes pasado para "revisar unos informes" que no parecían tan urgentes. Había algo en su tono, en la forma en que se inclinaba sobre el escritorio, que la había hecho sentir vulnerable. "Laura, eres una pieza clave aquí, ¿lo sabes? No me gustaría tener que prescindir de ti si las cosas se complican", le había dicho con una sonrisa que no llegaba a ser amistosa. Ella había asentido, incómoda, y había salido de allí lo más rápido que pudo. Pero sus palabras seguían resonando en su cabeza, junto con los rumores de despidos que circulaban entre sus compañeros. ¿Y si realmente estaba en riesgo su puesto? ¿Y si tenía que ...
... hacer algo más que trabajar duro para mantenerlo? En casa, la rutina seguía su curso. Miguel se levantó del sofá para ir al baño, dejando a Laura sola con sus pensamientos. Ella miró su reflejo en la pantalla apagada del televisor, preguntándose cómo había llegado a este punto: una vida cómoda pero predecible, un marido que la quería a su manera pero que a veces parecía vivir en un mundo de fantasías que ella no entendía, y un trabajo que, en lugar de ser un refugio, empezaba a sentirse como una trampa. Suspiró de nuevo, más profundamente esta vez, y se dijo a sí misma que todo estaría bien, que solo eran paranoias suyas. Pero en el fondo, una pequeña voz le susurraba que algo estaba a punto de cambiar, y no sabía si estaba lista para enfrentarlo. Mientras tanto, en la fábrica, Miguel charlaba con un compañero durante el descanso del lunes siguiente. El tema de las mujeres y las infidelidades salió a relucir, como solía pasar en esas conversaciones de vestuario. —Oye, Miguel, ¿tú qué harías si te enteraras de que tu señora anda con otro? —preguntó el compañero, un tipo joven y bromista, mientras se encendía un cigarrillo. Miguel se rió, pero había algo forzado en su risa. Se rascó la nuca, mirando al suelo, y respondió con un tono que intentaba sonar despreocupado. —Bah, Laura no es de esas. Es muy modosita, muy de su casa. Pero, no sé, a veces pienso… ¿y si alguien le entra? No sé si me cabrearía o… bueno, ya sabes —dijo, dejando la frase en el aire, con una ...