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Sombras (Capítulo 1)
Fecha: 26/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Darthmaull, Fuente: TodoRelatos
... detrás de sí con un movimiento casi instintivo, aunque inmediatamente se arrepintió de haberlo hecho. La habitación estaba como siempre, con las persianas a medio cerrar y el aire cargado de una tensión que parecía palpable. Carlos estaba sentado detrás de su escritorio, con una pluma en la mano y una carpeta abierta frente a él, pero sus ojos se alzaron de inmediato hacia ella, y una sonrisa lenta se dibujó en su rostro. —Laura, qué sorpresa. ¿A qué debo el honor a esta hora? —preguntó, recostándose en su silla con una calma que contrastaba con los nervios que ella apenas podía contener. Laura se quedó de pie, a unos pasos del escritorio, con los brazos cruzados sobre el pecho como si quisiera protegerse. Su corazón latía con fuerza, pero se obligó a mantener la compostura, a no dejar que él viera cuánto la afectaba estar allí. Tomó aire profundamente antes de hablar, su voz más firme de lo que esperaba. —Carlos, necesito que hablemos. De verdad. No puedo seguir con esta… incertidumbre. Quiero saber qué es lo que quieres de mí. Sé claro, por favor. Basta de rodeos. Carlos levantó una ceja, como si la franqueza de ella lo hubiera sorprendido, pero su sonrisa no vaciló. Dejó la pluma sobre el escritorio y entrelazó los dedos, inclinándose ligeramente hacia adelante, sus ojos oscuros clavados en los de ella con una intensidad que la hizo estremecer. —Vaya, Laura, no esperaba que fueras tan directa. Me gusta eso. Pero, ¿de verdad no lo tienes claro? Pensé que ...
... mis palabras habían sido… lo suficientemente sugerentes. Quiero que estés de mi lado, que demuestres un compromiso real con la empresa… y conmigo. Algo que me garantice que puedo confiar en ti, pase lo que pase. Ella frunció el ceño, confundida, aunque una parte de su mente ya empezaba a intuir por dónde iba la conversación. Sacudió la cabeza ligeramente, intentando aferrarse a la lógica, a lo profesional. —¿Compromiso? Carlos, no entiendo. Ya trabajo duro, me quedo horas extras, hago todo lo que me pides. Si necesitas que eche más horas o que asuma más responsabilidades, lo haré. Dime qué quieres exactamente y lo haré. Carlos soltó una risa baja, casi un bufido, y se levantó de su silla, rodeando el escritorio con pasos lentos hasta detenerse a pocos pasos de ella. No la tocó, pero su cercanía era suficiente para hacerla sentir atrapada, como si el espacio entre ellos se hubiera reducido a nada. Bajó la voz, adoptando un tono más íntimo, casi conspirador. —No, Laura, no se trata de horas extras ni de más informes. Estoy hablando de un compromiso de otro tipo. Algo… personal. Algo que nos una de una manera que vaya más allá de lo que pasa en esta oficina. Un vínculo que me asegure que estás conmigo al cien por cien. Laura sintió que un escalofrío recorría su espalda, y sus ojos se abrieron de par en par por un instante antes de entrecerrarse con una mezcla de incredulidad y desconcierto. Dio un pequeño paso atrás, instintivamente, mientras su mente intentaba ...