1. El tatuado Parte 4


    Fecha: 27/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Lanfasone1, Fuente: TodoRelatos

    ... pero cada cual por su lado, pues ella salía primero y se iba de allí, aunque se detenía para esperarle.
    
    Germán la miró con altanería y luego pasó por su lado, vi como ella se retorcía las manos y luego lo miraba irse, miraba la espalda escuálida de ese hombre quien no se giraba.
    
    Entonces ella intentó alcanzarle, dio primero un paso tímido y luego unos pasos rápidos casi corriendo y le gritó y él se detuvo a medias y ella le alcanzó.
    
    Y hubo unas palabras entre ellos y luego Germán le puso una mano en la cintura y comenzaron a caminar otra vez juntos, pero ahora él con una mano en la cintura de ella, como guiándola.
    
    Y ella parecía incómoda pero se dejaba llevar de ese modo, como resignada.
    
    Y esta vez sí, estaba realmente excitado con todo esto, tenía una erección incipiente, verles caminar juntos de ese modo era estremecedor, como si él ya la tuviese en su poder.
    
    ¿Qué estaba sucediendo? ¿Cómo lo había logrado?
    
    Iba detrás de ellos, por la acera de enfrente y de pronto vi hacía donde nos dirigíamos y no podía creerlo.
    
    Íbamos hacía la entrada del metro, seguían caminando muy juntos, la mano de él sobre la cintura de ella.
    
    Y luego avanzaron hasta la entrada del metro con decisión y la boca oscura se los tragó junto con otras muchas personas, era una de las horas pico, el metro estaría repleto de gente y comenzaron a bajar esas sórdidas escaleras hasta que les perdí de vista.
    
    Aceleré mi paso y les vi justo cuando pasaban los molinetes de ...
    ... entrada.
    
    Iban hacía el centro de la ciudad.
    
    Volví a seguirles, ahora si con temor de que me descubrieran, estaba muy próximo a ellos.
    
    Vi que ella quiso quitarle la mano de la cintura y entonces Germán le habló muy duramente, ella dudaba si seguir adelante o no, era evidente.
    
    Entonces llegó el tren, con estrepito, la gente se agolpó sobre las puertas que se abrían de manera automática, impersonal, con desgano, intenté colarme por la puerta más lejana de donde estaban ellos pero en el mismo coche.
    
    La presencia de tanta gente beneficiaba mis planes, no podría haberlo hecho de otro modo.
    
    Ya en el vagón les perdí, no les veía por ningún sitio, tal vez habían conseguido asiento.
    
    Comencé a desesperarme.
    
    De pronto recibí un mensaje en el móvil, era de Adriana.
    
    Pensé que me había descubierto.
    
    Pero no, simplemente me decía que las niñas estaban con su madre y que ella llegaría más tarde, que se había demorado en la galería.
    
    Y de pronto les vi, estaban junto a una de las puertas y él estaba detrás de ella, pegado a su espalda y a su culo.
    
    Era evidente que su polla estaba comprimida contra el culo de Adriana y ella miraba al frente y él ponía cara de circunstancias y había más gente alrededor que por momentos me los ocultaba y el traqueteo del tren los empujaba unos contra otros y ese maldito, por dios, estaba pegado a ella y su polla frotándose contra el culo y ella se lo permitía.
    
    Y en ese momento enloquecí de celos, incluso intenté caminar hacia ellos pero no ...
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