1. Mi sobrino y yo (parte 2): Creo que mi sobrino desea a su madre


    Fecha: 30/01/2026, Categorías: Incesto Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos

    Los que hayan leído mi primer relato saben que mi sobrino fue la primera persona con la que practiqué tanto el incesto como como el sexo con jovencitos, después los dos conjuntamente vimos como su madre, mi cuñada se lo hacía con mi hijo, nos seguíamos viendo de vez en cuando, hasta que un día mi cuñada me mostró su preocupación, estaba convencida de que su hijo la miraba de una manera que no era la propia de una madre y un hijo, y sospechaba que alguna vez la espiaba cuando ella follaba con mi hermano.
    
    Debía conversar con él por dos motivos de un lado saber si estas miradas, ¿De verdad miraba a su madre con ganas? Y en segundo lugar ¿Espiaba a sus padres mientras follaban? Conversé con é por el móvil y quedamos en vernos un día que no hubiera nadie en casa.
    
    Era el mes de octubre cuando me presenté en su casa, él me había llamado para contarme que sus padres no estarían en casa y que por tanto sería solo para nosotros, me vestí sin ropa interior con una blusa azul oscuro que dejaba al descubierto un amplio canalillo, y una falda de color blanco muy ajustada.
    
    Llamé y mi abrió mi sobrino, solo llevaba unas bermudas a media y el pecho descubierto, me dijo hola, tía, y me mando pasar, nada más cerrar la puerta me rodeó con sus brazos y bajándolos acaricio mi culo, mientras me decía:
    
    —Que buena estas, tía nos dimos un beso muy caliente y para mi sorpresa en vez de llevarme a su habitación me condujo a la de sus padres.
    
    —¿Qué quería decir con esto? Cuando se lo ...
    ... pregunté se excusó:
    
    —La cama es más grande que la mía, tía.
    
    Pero su nerviosismo me hizo pensar que quizá la idea de mi cuñada no fuera del todo descabellada. Pero decidí que de momento lo que nos convenía a los dos era tener un poco de sexo, y me arrodillé ante él, le bajé las bermudas, y me encontré con que no llevaba nada debajo su polla, que ya estaba muy dura quedó al descubierto, ya había comprobado la primera vez que follamos que la tenía de un buen tamaño.
    
    Me arrodillé delante de él, le agarré la polla con una mano y comencé a acariciársela, eso hizo que se pusiera aún más dura y después me la metí en la boca, dispuesta a comerme ese enorme y sabroso trozo de chorizo, y comencé a mover mi boca como si fuera un coño que se está tragando una buena polla.
    
    En esta postura estuvimos un buen rato, sus gemidos me hacían sentir que había descubierto el sitio donde más podía hacerle gozar, mientras sus gemidos subían de intensidad, estuvimos así un rato, después mi sobrino me apartó la cabeza de su miembro dijo:
    
    —No tía, de momento prefiero no correrme, quiero gozar mucho contigo.
    
    Me alcé y en ese momento mi sobrino me volvió a besar, llevó una de sus manos a una de mis tetas y me la acaricio, después me fue desabrochando la blusa, hasta dejarla desabrochada del todo, después me quitó la camisa que cayó al suelo y me dijo:
    
    —Tía, tienes las mejores tetas que he visto en mi vida.
    
    Y siguió acariciándomelas, y me volvió a besar, después llevó su mano a la ...
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