1. Mi sobrino y yo (parte 2): Creo que mi sobrino desea a su madre


    Fecha: 30/01/2026, Categorías: Incesto Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos

    ... se corriera hasta que no hubiera más remedio, sabía que él estaba disfrutando a tope, mientras me decía:
    
    —Tía te adoro.
    
    —Y, yo a ti, mi rey le respondí.
    
    El mientras, seguía acariciando mis tetas lo hacía con mucha ternura, era un chico adorable, finalmente vi que no podía evitar que me corriera, así que le cabalgué hasta que soltó toda su leche en el interior de mi coño, aunque dentro de su condón, antes de quitárselo le dije:
    
    —Sabes, me gustaría tener tu semen en una de mis prendas para sentirlo cuando este caliente.
    
    —Puedes hacerlo tía, me respondió
    
    —¿Y qué hago?, le pregunté, ¿Voy por la calle con ellas llenas de leche?
    
    —Tía mi madre tiene algunos tangas preciosos que no se pone nunca y que no echaría de menos.
    
    Acepté su propuesta, fui a recoger mi tanga y lo acerqué a su polla, al quitarle el condón una buena cantidad de semen fue a parar a mi prenda interior. Después utilicé esta misma prenda para limpiar por completo su polla, que al sentir el contacto de mi tanga se puso otra vez en forma, desde luego mi sobrino se recuperaba muy bien de sus corridas, tras ello mi sobrino se levantó y fue hasta uno de los cajones.
    
    —¿Te puedo elegir yo el tanga?, me preguntó.
    
    —Por supuesto mi niño, le respondí.
    
    —Él se fue hasta la cómoda de la habitación y abrió uno de los cajones de él extrajo un precioso tanga de tipo leopardo, que apenas taparía el coño de mi cuñada y el mío tampoco, jajaja.
    
    —Mama, nunca se lo pone, dijo mi sobrino.
    
    ¿Y cómo ...
    ... lo sabía él? Contra más hablaba con mi sobrino más claro tenía que deseaba hacérselo con su madre, los temores de mi cuñada se estaban confirmando, aunque quizá debía de planteárselo desde otro punto de vista y disfrutar de la ocasión, traté de disimular mis pensamientos y le contesté:
    
    —Me encanta mi amor, desde luego le usaré, aunque espero que tu madre no se dé cuenta y te culpe.
    
    —Claro que no, dijo el he observado que los que hay en este cajón nunca se los pone.
    
    Le besé en su boca, maravillas de la juventud, su polla estaba otra vez pidiendo guerra, el comenzó a sobarme las tetas y a chupármelas mientras lo hacía se le escapó:
    
    —Son deliciosas mami.
    
    Quizá mi sobrino estaba follando conmigo pensando en su madre, pero el asunto era que follaba conmigo, le acaricie la polla, que se puso aún más dura, él se dejaba hacer, hasta que en un momento dado me dijo:
    
    —Tíita ¿Follamos de nuevo?, pero esta vez quisiera ser yo quien se pusiera encima.
    
    Me encantaba que mi sobrino y mis demás yogurines ejercieran de machitos así que le dije:
    
    —Claro cariño, un hombre debe de gozar en todas las posturas.
    
    Me tumbé en la cama con las piernas bien abiertas, él me pidió que le dejara poner su polla entre mis tetas, yo acepté y comencé a moverlas, estaba descubriendo que a los tíos eso les encanta, y mi sobrino parecía sentirse en la gloria mientras se lo hacía, hasta que dijo:
    
    —Tía, ya está bastante dura, es hora de que vaya a su agujero natural.
    
    Yo no deje de ...