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Mi sobrino y yo (parte 2): Creo que mi sobrino desea a su madre
Fecha: 30/01/2026, Categorías: Incesto Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos
... cremallera de mi vestido y me la desabrochó, esta calló al suelo dejándome completamente desnuda, llevó sus manos a mi trasero y me dijo: —Tienes un culo fantástico. —Gracias, mi amor, dije yo Para mi sorpresa él me empujo sobre la cama, me quedé tumbada sobre ella, él abrió mis piernas y metiendo su lengua en el interior de mi coño comenzó a hacerme una deliciosa lamida de coño, desde luego, desde nuestro primer encuentro había mejorado muchísimo, ¿Viendo follar a sus padres?, más adelante había que buscar la respuesta, pero en ese momento una nueva petición de mi sobrino vino a alterar mis pensamientos, y es que el me pidió: —Tía ¿Puedo meter mi polla entre tus tetas? —Claro que si mi amor, le respondí. Él se tumbó encima de la cama y ahora fui yo la que se puso encima de él acoplando su polla entre mis tetas y comencé a moverla como si se tratara de un coño, parece que para él esto fue muy agradable sus gemidos se fueron incrementando mientras decía: —Muchas gracias, tía, sigue así. Y seguimos hasta que él dijo: —Tía voy a correrme. Pero a la que fui a sacar su polla de entre mis tetas él me detuvo y me dijo: —No tía, porfa, quiero correrme entre tus tetas. Y soltó toda su leche sobre ellas, llenándome mi canalillo con su semen. —Eso es fantástico, tía me dijo. —Muchas gracias, mi amor, dije yo, ¿Pero te puedo contar un secreto?, Cuando tus padres eran novios un día les pillé haciendo lo que nosotros ahora y también tu madre tenía ...
... la polla de tu padre entre sus tetas. El pareció un poco avergonzado, lo que confirmaba las suposiciones de mi cuñada de que su hijo les espiaba a ella y a su marido cuando follaban, mi sobrino trató de justificarse con que había sido para prender nuevas cosas y hacerlas conmigo, pero mis sospechas de que deseara hacerlo con su madre aumentaron. Pero no era cuestión de desperdiciar un buen polvo por unos putos celos así que comencé a acariciarle la polla que se puso rápidamente en forma de nuevo, mi sobrino se calentó y me preguntó: —¿Tiita echamos otro polvo? —Por supuesto mi amor, fue mi respuesta —Gracias, tía, me dijo. Y comenzó a besarme de nuevo por la boca y en las tetas, lo cual me puso muy caliente, le pedí que se tumbara sobre la cama, me puse encima de él, su polla estaba nuevamente en plena forma, le pregunté donde estaban los condones y me indicó uno de los bolsillos de sus bermudas, que estaban tiradas en el suelo, fruto de la pasión fui hacia ellas y coge uno de los condones, y se lo puse y después poniéndome encima de él le monté. Él se puso a acariciarme las tetas, y hacia con ansia, yo le pregunté: —¿Te gustan más mis tetas que las de tu madre? —Las de mi madre son preciosas, tía, pero las tuyas lo son aún más me contestó. ¿Esto quería decir que se fijaba en las tetas de su madre? En la postura en que estábamos yo marcaba el ritmo y sabía el que a él más le gustaba, procuraba darle el máximo placer, pero a la vez quería que no ...