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Una noche de cumpleaños muy especial
Fecha: 02/02/2026, Categorías: Hetero Autor: Oxcar, Fuente: CuentoRelatos
Lo que os voy a relatar a continuación es una historia real que ocurrió la noche en la que yo celebraba mi cumpleaños. Había cumplido veintiún años aquella noche. Y quizás lo tenía todo planeado, no del todo, pero sí tenía claro que de un modo u otro aquella noche fuese muy especial. Conocí a Cris, así es como la llamo yo, hace unos meses, en una de las discotecas donde suelo ir con mis amigas. Cris es un poco mayor que yo, tiene veinticinco años, es rubia, delgada, sus medidas son simplemente perfectas, 92-59-89, y tiene un culito que madre mía solo con mirarlo ya pierdes el norte. Pero quizás más que su físico, a pesar de ser impresionante. Lo que más me llamó la atención de ella fueron sus preciosos ojos, mezcla de verdes, grises y azules. Su pelo rubio con destellos anaranjados… Y su simpatía, su ternura. Vestido para la ocasión, mi camisa azul oscura, afeitado al máximo, aftershave, la colonia cara que sólo utilizo para las ocasiones especiales. Bajé por el ascensor hacia el garaje, me miré en el gran espejo del ascensor y me sonreí a mí mismo, diciéndome… “esta es tu noche chaval…”. Mi coche aparcado en el mismo lugar del garaje de mi casa, la plaza número 69, sí, es curioso, pero me tocó esa cuando mi padre me la dejó libre y dimos de baja el viejo Seat 127. Abrí la puerta de mi Peugeot 206 Cabrio, me puse el cinturón, abrí un botecito de ambientador, saliendo del garaje, quité la capota y puse el CD de la banda sonora de la película “American Pie”. Me mire ...
... nuevamente en el retrovisor, gafas de sol con la montura en color púrpura metalizado, pelo de punta con mechas rubias. Y subí la música, sonaban SuperTrasantlatic “Super Down”. Salí a Alberto Alcocer y puse más alta la música aún. Padre Damián.. Pza. de Lima, Castellana… Gregorio Marañón, Alonso Cano… Me paré en la gasolinera a rellenar el depósito, y después de veinte minutos llegué por fin a Reina Victoria.. me paro frente a su portal, le di un toque para avisarla y ella bajó radiante… uff como siempre. Una camiseta negra de tirantes con el conejito de Play Boy, sus pantalones de lino púrpuras… sus botines color crema, sus gafas de sol Rayban y su sonrisa impactante con esos relucientes dientes blancos, brillante marfil. —Hola guapísima… estás… ufff impresionante —Gracias, tú también te has puesto muy guapa. Nos sonreímos, ella se puso el cinturón, y seguimos la marcha hacia el restaurante, estaba por la zona de Alonso Martínez, quería algo para quedar bien… así que fuimos a un sitio que no era demasiado caro pero claro barato tampoco era. La cena estuvo de puta madre, charlamos, nos reímos, y por supuesto cenamos bastante bien, quedamos contentos. Llegaba el momento de ver a dónde iríamos por la noche. —¿Qué te apetece hacer ahora?, ¿”Heaven”, “Ohm”, “cien por cien” u “Ocho y medio”? —No sé, la verdad que donde tú quieras.. Es tu cumple ¿no?, pues tú decides el sitio yo me lo voy a pasar bien en cualquier sitio y si voy contigo pues mejor, además eso es ...