-
La zorra de mi mujer follada por su sobrino (I)
Fecha: 02/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Suberina1, Fuente: CuentoRelatos
Javier es un chaval de casi 20 años, único hijo varón de la hermana de mi mujer y, por tanto, sobrino de esta, joven con mucha afinidad con su tía por lo que nos visita con mucha frecuencia y se queda a comer o a cenar en nuestra casa así como a dormir en numerosas ocasiones. Hace varios meses, Javi se había quedado a dormir en nuestro piso y por la mañana yo salí temprano de casa a realizar unas gestiones quedándose solos y aún dormidos tanto él como mi mujer, cada uno en sus respectivas habitaciones. Estuve en la calle como dos horas, subí al piso y abrí con sigilo quedándome tremendamente sorprendido por la situación que me encontré: Javi, nuestro sobrino puesto que yo también así lo considero, se encontraba en cuclillas delante de la puerta cerrada de nuestra habitación observando a su tía, mi mujer, por el agujero de la manilla, que no la tenía porque estábamos pendientes de adquirir una nueva al haberse estropeado la anterior y tocándose mientras la miraba. Él no se percató de mi presencia y me quedé apoyado en el marco de la puerta del salón observándolo sin decir nada. Tras un rato mirándolo me acerqué muy despacio a él, le toqué en el hombro y me miró algo asustado porque no me esperaba. En voz muy baja le pregunté "¿Qué haces, Javi?" contestándome sin vacilar "Mirando a mi tía, está muy buena y me gusta mucho", lo que me dejó perplejo. Lejos de lo que él podía imaginar me puse de rodillas y le pedí que me dejase mirar un instante por el agujero de la ...
... puerta, me acerqué y pude ver a mi mujer con sus maravillosas tetas al aire, en tanga y sujetando su liguero negro a las fantásticas medias que portaba. Lo miré y animé a Javi a que continuase observando y se siguiese excitando con su tía mientras un inusitado morbo se iba apoderando de mí a cada segundo experimentando yo también una buena erección aunque no le dije nada. Durante varios minutos más él continuó de rodillas mirando a Nuria y tocándose la polla por encima de su pantalón de chándal para volver al sofá y sentarse junto a mí para fumarnos un cigarrillo pudiendo comprobar cómo marcaba una enorme y excitada verga. Le pregunté que desde cuándo le gustaba su tía y me contestó sin dudar "desde hace mucho tiempo me excito cada vez que la veo, me pone muy cachondo y caliente y son muchas las pajas que me hago pensando en ella e imaginando que me la follo", al hilo de esta respuesta le pregunté que si le gustaría hacerlo y me dijo rotundamente que le encantaría, respuestas que cada vez me sorprendían más por su contundencia y me iban poniendo a mí más cachondo. Llevábamos ya un rato sentados en el tresillo charlando cuando se abrió la puerta de la habitación y apareció mi mujer espléndida y radiante, con una preciosa trenza y embutida en una ajustada minifalda negra de cuero, camisa del mismo color con finas rayas blancas y majestuosas botas altas de fino tacón, se acercó a nosotros para darnos los buenos días y nos besó a mí en la boca y a él en las mejillas y se ...