1. El Inicio de un Perverso 4


    Fecha: 03/02/2026, Categorías: Hetero Incesto Voyerismo Autor: Picazoo, Fuente: SexoSinTabues30

    Con una de 12 años
    
    Hola, continúo con la historia de cómo me hice un perverso, pues antes de los nueve años ya sabía lo que era tener sexo con una chica de más de veinticinco años.
    
    El tiempo pasó y yo había cumplido nueve años ya, casi llegaba a los diez, cuando mi tío por fin me esperó regresando de la escuela en la puerta de su casa y me llamó discretamente, me hizo pasar y nos sentamos en la hamaca.
    
    —Ya tengo lista la chavita que te vas a coger está vez —me dijo mi tío—; pero no te vayas a asustar, la verdad, ahora sí debes guardar el secreto como si fueras una tumba, porque de esto nomás sabemos ella, tú y yo, lo que vamos a hacer, es algo que la gente no ve con buenos ojos.
    
    Yo asentí con la cabeza, eso bastaba para que mi tío se convenciera de que de mí no saldría una palabra de lo que pasaría, fuera lo que fuera.
    
    —El miércoles vas a venir en la mañana —dijo mi tío, sin que yo pudiera replicar—, vas a salir de tu casa normal como si fueras a la escuela y te voy a esperar aquí, vas a venir bien bañadito y con los dientes bien cepillados, porque la nena que te vas a comer, no se merece que vengas todo cochambroso.
    
    —Sí, tío —dije obediente —.
    
    —No vayas a comentar nada, wey. Esto no lo tiene que saber nadie, ¿va? Ya vete a tu casa, no se te vaya a olvidar.
    
    —Claro que no, tío. Ya tengo un chingo de ganas de hacerlo. Nos vemos el miércoles.
    
    Me fui casi corriendo a mi casa y de solo imaginarme que iba a volver a coger, ya estaba bien caliente y llegué ...
    ... directo a mi cuarto para hacerme una “Manuela”. A esa hora no había nadie en mi casa y me la jalaba imaginándome una chiquilla que iba en mi salón llamada María Antonia, un año mayor que yo, rolliza, morena clara y muy linda de la carita. Era mi amor platónico y me hacía la “chaqueta” imaginándomela debajo de mí y yo besándole esos labios hermosos que poseía y metiendo mi pequeño miembro en su vagina lampiña, porque estaba casi seguro que al igual que yo, aún no le salían los primeros vellos púbicos. Me derramé bien rico y me limpié rápidamente con papel sanitario. Descansé unos minutos, recordando en ese momento a Reyna con su panocha bien peluda y luego me fui a bañar.
    
    Los días volvieron a pasar lentos para mí, pero el miércoles por fin llegó, por la mañana me desperté más temprano de lo normal, me bañé más de lo habitual y me lavé bien el miembro, que para esa época era solo un “membrillo”. Desayuné unos huevos estrellados y luego me lavé bien las manos y la boca, cepillando hasta la lengua, el paladar y por otro poco hasta la campanilla, después me hice un enjuague con Astringosol, que picaba bastante y me dejó hasta la lengua entumecida, pero contento por lo que me esperaba. Ya casi para salir, me fui al cuarto de mi papá y le tomé un poco de su fragancia, uno corriente que el usaba llamado Clint, de una marca de las se venden por catálogo, no sé si era mi percepción, pero olía tan bien como no he encontrado hoy en día uno de marca que huela igual. Salí como alma que ...
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