1. El Inicio de un Perverso 4


    Fecha: 03/02/2026, Categorías: Hetero Incesto Voyerismo Autor: Picazoo, Fuente: SexoSinTabues30

    ... ocupaba mi boca. Para ese momento ya los dos estábamos completamente desnudos y mi boca ya buscaba la suya y ella no se hizo del rogar, besaba riquísimo, más que la narizona, tenía unos labios suaves y deliciosos, me besaba con una calma y a la vez una intensidad que no la tendría una chica de más de más de veinte años.
    
    Nos habíamos olvidado completamente de mi tío, hasta que habló para decirme que la acostara en la cama con las piernas flexionadas y abiertas, para que yo pudiera colocar mi cara entre sus muslos y que mi boca le diera sexo oral a Chabelita, era la primera vez que yo iba a saborear una vulva y le puse el mayor de los empeños. Mi tío me dijo dónde chupar, dónde lamer y dónde lengüetear, me mostró el clítoris y cómo estimularlo para darle mayor placer a ella, cómo meterle los dedos y dos de mi mano derecha ya estaban haciendo esa labor. Para ese momento ya parecía una persona diferente, gemía, jadeaba y se retorcía como una puta cualquiera, pero era mi prima de doce años que estaba a punto de volverse loca por las lengüeteadas que yo le daba. Ya le había agarrado el modo y mi tío me jaló las manos por debajo de sus piernas, para que acariciara sus tetas mientras seguía chupando esa papayita deliciosa. Me dijo mi tío que mordisqueara sus piernas, que le metiera la lengua en el ombligo, que chupara el hueso de su cadera, que mordiera suavemente la parte interior de sus muslos y al final, me dijo que le punteara el culo con la punta de mi lengua, eso la volvió ...
    ... completamente loca, Chabela me pidió con voz llena de lujuria que se la metiera, que la cogiera en ese momento. Yo también estaba a punto de reventar y no esperé las instrucciones de mi tío, casi me aventé encima de ella y temblando de nervios, busque la entrada al paraíso con mi pequeña pija y así de mojada como estaba, no fue difícil ensartarla, ella gimió, me abrazó con brazos y piernas. Movía la cadera frenéticamente y en ocasiones hasta perdíamos el ritmo, pues era mucha la desesperación de ambos por querer sentir mayor placer y cuando al fin nos acoplamos al movimiento, no tardé casi nada y sentí como me venía el orgasmo, uno de los más hermosos que había tenido. Le vacíe toda mi lechita dentro de esa pequeña cuevita, pero le seguí dando muy duro aún, hasta sentir que me quedaba sin fuerzas y dejé adentro mi pedacito de carne, ella por lo visto también había disfrutado mucho, estábamos sudorosos y su cara estaba roja como si hubiera estado encerrada dentro de una bolsa de plástico bajo el sol. La cama estaba mojada, no húmeda, mojada completamente en el lugar donde estaban nuestros sexos. Sentía cómo su vulva aún apretaba deliciosamente mi platanito, yo la seguía besando y ella me abrazaba con desesperación. Estoy seguro que también había tenido un orgasmo. Nos separamos casi con tristeza y tomamos aire, mi camotito ya empezaba a encogerse y a ella le escurría la cuquita, por lo que tuvo que limpiarse con papel. Ella también sabía en dónde guardaba mi tío el rollo de ...