1. El Inicio de un Perverso 4


    Fecha: 03/02/2026, Categorías: Hetero Incesto Voyerismo Autor: Picazoo, Fuente: SexoSinTabues30

    ... lleva el diablo para donde mi tío, cuando llegué, él estaba recargado en la puerta, con su típica camisa a cuadros, su pantalón de mezclilla, su barba afeitada y su mirada seria. Se hizo a un lado, indicando que debía entrar rápidamente y así lo hice. Me acosté en la hamaca y observé que las tablas que antes le faltaban a la casa de mi tío, ya habían sido colocadas, había parchado también las rendijas entre tabla y tabla. Minutos después entró una hermosa nena con uniforme de secundaria, yo me quedé tieso, estaba totalmente sorprendido, era mi prima Isabel, la hija de mi tía Laura, una hermosa niña de 12 años, delgada, de piel blanca y pelo castaño, sus piernas, sus nalguitas y sus tetitas eran deliciosas a la vista y estaba convencido de que lo serían más al tacto, cosa que comprobé minutos después.
    
    —Tío —dijo ella también sorprendida—, no me dijo que sería con mi primo Mano.
    
    —Tú no te fijes —dijo mi tío, convenciéndola de que era algo sin importancia—, él no va a decir nada, no es chismoso y además todo queda en familia.
    
    —Pero me da pena —trató de protestar Isabel—.
    
    —Así debería darte pena de que te hayas metido con tu profesor —le dijo mi tío, en tono de reproche—, pero si no quieres, puedes irte.
    
    —No tío —respondio ella—, yo solo comentaba, pero no le diga nada a mi mamá. Haré lo que quiera.
    
    Yo sentí un poco de pena por ella, porque vi un poco de tristeza en su rostro, pero al final de cuentas yo ya traía unas ganas de coger que no me importaba qué ...
    ... métodos usaba mi tío para chantajear a mi prima, además ella estaba hermosa, aún más que María Antonia, mi amor platónico, así que no me iba a detener su carita triste.
    
    Mi tío nos dijo que entráramos al cuarto, pasamos y el con nosotros, yo me apené un poco que él me viera desnudo, pero ya no había vuelta atrás, al fin y al cabo él era mi maestro.
    
    —Mano —dijo mi tío—, yo te voy a ir diciendo lo que le vas a hacer y cómo lo vas a hacer.
    
    Isabel también estaba un poco avergonzada de estar los tres al mismo tiempo, pero se sacó la ropa sin que nadie le indicara, noté que sus tetas estaban más grandes de lo que aparentaban con el uniforme puesto, se desnudó completamente y mi tío no le quitaba la vista de encima, pero evidentemente no era la primera vez que la veía desnuda.
    
    —Siéntate, “Chabe” —ordenó mi tío—, Mano, tú le vas a chupar las tetas, pero suavemente, vas a lamer y morder suavemente sus pezones, mientras haces eso con uno, acaricias el otro con las yemas de los dedos y luego cambias de teta.
    
    Yo hice lo que me pidió, mientras sin que me lo pidiera, me iba desnudando poco a poco. Isabel me acariciaba el cabello con sus dedos y de repente me jalaba la cabeza hacia su cuerpo. Se notaba que Isabel también traía muchas ganas, porque le metí la mano en la rajita y ya estaba escurriendo, su pepita que apenas tenía unos finísimos vellos como pelos de gato, era suave, jugosa y pequeña, yo se la acariciaba con una mano y con la otra pellizcaba suavemente la teta que no ...