1. VACACIONES


    Fecha: 04/02/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... echaban cosas en las bebidas.
    
    Yo, en mi viaje, me acorde de que tenía la bolsita en mi pantalón. Así que con cuidado moje mi dedo, metí mi mano al pantalón y saqué lo que quedó en mi dedo y lo comí, poniéndome otra dosis de esa chingadera. Ninguna de las dos me vio.
    
    La mamá de Pau se acercó y me dijo que su esposo se sentía muy mal del estómago, que no hiciéramos tanto ruido. Que al día siguiente solo seríamos los tres. De tenerla cerca yo no hacía más que olerla como perro y verle las tetas fijamente. Jajaja ella se veía extrañada de verme así, pero no me dijo nada malo ni me regaño. Me tomó del rostro y me dijo que me tenía que bañar, solo contesté con la cabeza.
    
    Me ayudó a pararme. El quedar parado frente a ella, verla así, pequeña e indefensa en su elegante y sexy pijama, me tenía con muchas ganas de tomarla por la fuerza, besarla y tocarla. La verga la tenía superdura. Pero no estaba tan inconsciente como para hacer eso con fuerza. De la 2.ª dosis, me sentía más caliente pero como sin fuerza en el cuerpo. Con su ayuda caminé hacia el baño en el cuarto de Pau, me empecé a quitar la ropa y quedé desnudo frente a ella y Pau, tenía la verga llena de venas y como gorda pero no parada. Mi cuerpo estaba hirviendo. Y yo estaba rojo. La mamá de Pau estaba preocupada por mí. Ya con el agua, como que me empecé a enfriar un poco y se me empezó a pasar y también a parar, Pau me veía con deseo. Se moría de ganas por mamármela, lo podía ver en su cara. Le veía las piernas y ...
    ... se podía ver el reflejo de lo que se estaba mojando y escurriendo por las piernas.
    
    Ya tenía unos minutos en la regadera fría. Todo mi cuerpo estaba duro como piedra y mi pene también. La mamá de Pau me veía fijamente la verga. En eso cayó en cuenta y se tapó la cara volteándose.
    
    —Ay, no, hija para mí, que si les dieron algo en el agua o la bebida—, apretaba su cara y le dijo a Pau tomándola del brazo—, me quedaré a cuidarlos y mañana nos quedamos en el cuarto todos. Ya es el último día—,le dice mi suegra a Pau, a lo que Pau le contesta —no ma tu ve a cuidar a papá. Yo estoy bien, yo cuido a mi enano. Bañándose se le quita: mañana, vamos a la playa. A eso venimos aquí por ti y no has ido—, mi suegra tenía cara de preocupación y estaba roja, me veía de arriba a abajo y se mordía los labios.
    
    Estaba acalorada. El agua estaba fría y toda la suite estaba refrigerada. Estaba excitada, estaba caliente la suegra.
    
    Tomo del brazo a Pau y le dijo que tuviéramos cuidado y que cualquier cosa le dijera. Se fue, y yo me salí de la regadera poco después de que se fuera. Pau me ayudó a secarme. Y nos empezamos a besar, me la cogí ahí en el baño. Me senté en la tasa y ella se sentó sobre mí. Ella seguía mojándose, cabrón. Se vino y temblaba sobre mí. Me besaba mordiendo mis labios. Escuché un ruido pero no importó. En eso, ella que estaba la más consciente. Dijo que podía ser su mamá. Sin quitarse sobre mí. En eso me dijo que moría de sed. Le dije que iría por agua.
    
    Había agua en ...
«1234...»