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Fantasías (I): El chofer de Uber
Fecha: 04/02/2026, Categorías: Gays Autor: PackGay85, Fuente: CuentoRelatos
... su vista hacia mi entrepierna Yo: Eso se puede solucionar rápido, si quieres te ayudo- mientras veía como a él se le iluminaba la cara con una pícara sonrisa y asentía con esa cara que me había gustado en la foto y aún más en persona. Llevé mi mano hacia su pierna velluda y descubierta a la altura de la rodilla mientras el semáforo nos daba la luz verde, el empezó a avanzar mientras mi mano iba subiendo poco a poco hasta llegar a ese bulto ya marcado en la tela y se lo empecé a sobar, se sentía una verga dura de unos 17 cm, bajé mi mano hacía sus huevos, movimiento que se facilitó porque Mario separó un poco las piernas, lo que me permitió sentir esos huevos grandes. Yo: Uff, se siente que tienes una muy buena verga- mientras sobaba aquel paquete, Mario: Si quieres puedes verla- aprovechó el alto para llevar su mano al botón del short y desabotonarlo, le ayudé a bajarse un poco el short descubriendo que traía unos trunks de color verde aqua, si han seguido mis relatos recordarán que la ropa interior y los aromas siempre me han parecido excitantes, así que lleve mi mano a esos calzones y empecé a sobar la verga que se mostraba dura y en la cual se marcaban unas venas que me hicieron ponerme aún más caliente y que mi mano libre comenzara a sobar sobre mis pantalones mi propia verga. En ese momento la ruta que nos marcaba la aplicación nos desviaba del camino principal por un accidente sobre el periférico Mario: ¿Te importa si nos desviamos? – con la voz un ...
... poco entrecortada por la calentura de aquella sobada. Yo: no, por supuesto que no. Así que tomamos la primera salida posible, entramos a una parte donde era más fácil podernos estacionar. Mario: Me voy a orillar para quitarme los shorts y podamos seguir. A mí me encantó escuchar aquellas palabras, se orilló y poniendo el carro en neutral y activando el freno de mano; se desabrochó el cinturón de seguridad, se levantó un poco para deshacerse de los tenis, seguidos de los shorts, los cuales colocó dentro de la consola que dividía los asientos, solo quedándose con los calzones, mi vista estaba clavada en su entrepierna así que en cuanto los calzones abandonaron su cuerpo pude ver aquella deliciosa verga que salió disparada al sentirse liberada de la tela que los oprimía, los iba a colocar en la consola pero se los arrebaté y me los lleve a la nariz, no podía perderme el aroma de aquella fantasía que se estaba volviendo realidad Mario: eres un morboso, pero huélelos bien, que están sudados de verga de todo el día- sonriendo lujuriosamente Pude comprobar que efectivamente olían a verga, a sudor de macho, de estar todo el día sentado, incluso se sentían húmedos por el sudor y olían también un poco a orines, bajé sus calzones de mi nariz y los dejé cerca de mí para poder olerlos en cualquier momento. Después de bajarlos Mario aprovechó y llevó su mano a mi cuello jalándomelo para darme un ardiente beso de lengua, mientas su mano sobaba mi verga sobre mi ropa y mi ...