1. Un viejo pervertido me chantajea


    Fecha: 05/02/2026, Categorías: Confesiones Autor: libelula, Fuente: CuentoRelatos

    ... empresarios y ejecutivos a cenas y viajes. “Tengo información de que trabajaste de puta y eso a lo mejor lo desconoce tu marido. Solo te pido una noche conmigo y se queda entre nosotros. Toma mi tarjeta y me llamas cuando lo tengas decidido”. Es lo que me dijo. Me fui con el miedo de que este pervertido arruinara mi vida.
    
    Di muchas vueltas a cómo salir de esa situación y acabé por rendirme a sus pretensiones. No podía arriesgarme a que mi marido conociera aquella faceta de mi vida, la única que le había ocultado, me jugaba mi matrimonio y la forma de vida cómoda y lujosa que tenía. Le llamé aceptando su propuesta. Le dejaría abusar de mí, pero sin aceptar un euro y luego me dejaría en paz el resto de mi vida. Estuvo de acuerdo y quedamos en que pasaría con él la primera noche que mi marido estuviera fuera por algún viaje de negocios.
    
    Cuando se produjo esta circunstancia le llamé. A la hora convenida llegué a su casa donde me esperaba con una mesa lujosamente montada y llena de apetitosos manjares. También sobre la mesa una pequeña caja conteniendo un regalo. “Es para ti, ábrelo a ver si te gusta”. Era un precios collar de perlas naturales. “Es lo único que vas a llevar puesto para la cena”. Una vez desnuda, solo ataviada con el lujoso collar, nos dispusimos a degustar los alimentos. El también desnudo, solo con una pajarita en el cuello, me contemplaba embelesado y ensalzaba mis encantos adelantando sus intenciones para conmigo.
    
    Abrió una botella de Moët & Chandon, ...
    ... escanció dos copas y brindó por la mujer más bella. Tomé un sorbo y me pidió derramara el líquido sobre mis tetas, así lo hice y él las lamía y mamaba. Se arrodilló entre mis piernas haciéndome derramar el champagne sobre mi cuerpo que escurría deslizándose hasta mi sexo donde lo bebía a lametazos. Me metió en el coño trufas congelada que derretidas por la temperatura de mi vagina, la lamía con sabor a chocolate. Había ya esnifado alguna raya de coca que me ofreció y no acepté. También puso en mi coño algo de polvo, decía que así estaría con deseo sexual toda la noche.
    
    Su polla aún seguía morcillona y me pidió se la mamara para ponerla en forma. Después de una buena estimulación se puso tiesa y dura como un palo y así la mantuvo toda la noche por los efectos de la viagra y la coca. Me hizo apoyarme con las tetas en la mesa y mi culo en pompa y con su cinturón me azotó las nalgas hasta ponerlas rojas y doloridas, luego untó con vaselina su polla y mi ojete y me folló sin compasión hasta que eyaculó unas gotas de semen, daba la sensación que su verga estaba dura por los efectos de la viagra, pero sin sensibilidad, solo era un miembro duro por los efectos de la química y su disfrute era poseer a la hembra sin ningún placer físico, solo el hecho de cubrirla como un animal.
    
    Se mostraba excitadísimo y agresivo. Obedecía a todos sus deseos por miedo. Me llevó a la cama y durante horas probó todas las variantes del Kama Sutra follándome en todas las posturas posibles. Intentaba ...